Temporada de promesas
Las campañas electorales, se sabe, conforman el escenario ideal sobre el que los candidatos –de cualquier grupo y factor- desgranan su inacabable rosario de promesas, con una mecánica tan básica y elemental como la que suelen emplear los niños cuando se comprometen a terminar la tarea a cambio de una cajita feliz. Claro que, tanto en el acuerdo hogareño como en el político, siempre el premio se entrega antes que el esfuerzo que lo merezca.