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Incertidumbre por el futuro de las tierras del Mercado de Hacienda

“No sé, ya perdí la cuenta…”, responde con una sonrisa cómplice un veterano y avezado asesor legislativo, cuando se le pregunta por el número de la nueva prórroga que el 12 de julio pasado, la Legislatura porteña le otorgó al Mercado de Hacienda de Mataderos para que siga estirando su estadía en el barrio.

Reclame ahora o calle para siempre

Las campañas electorales, se sabe, conforman el escenario ideal sobre el que los candidatos –de cualquier grupo y factor- desgranan su inacabable rosario de promesas, con una mecánica tan básica y elemental como la que suelen emplear los niños cuando se comprometen a terminar la tarea a cambio de una cajita feliz. Claro que tanto en el acuerdo hogareño como en el político, siempre el premio se entrega antes que el esfuerzo que lo merezca.

Sueños de cartón

Aún no amanece. Una niebla pertinaz enturbia las luces de la calle. Adentro, el agua de la pava apoyada sobre el calentador, está a punto de hervir. Mario se lava la cara y trata de… Sueños de cartón

32 años con la camiseta de los vecinos

“¿Y si hacemos un periódico zonal en Liniers y Mataderos”, me propuso cierta tarde de verano mi amigo Hugo Colace. Ambos rozábamos los 20 años y el impulso juvenil nos libraba de fronteras o impedimentos. Me lo quedé mirando un rato, entre sorprendido y entusiasmado.

Covid: soluciones no faltan, lo que faltan son financistas

Con la frase que titula esta nota -aunque con una leve variación semántica- el personaje de Ricardo Darín dejó sin palabras al de Gastón Pauls, en la mítica película “Nueve reinas”. Es que no hay como el silencio para rendirse ante las evidencias. Más aún cuando hoy esa evidencia flota inmaculada en el mar de la pandemia. Y es tan evidente que enerva, lastima y exaspera. Pero en el poderoso reino del capitalismo donde todo tiene un precio, hasta la salud se ha transformado en una mercancía, con un valor de compra y de venta.

La infancia que duele

El caso de Maia Beloso, la niña de 7 años que fuera secuestrada en el barrio Cildáñez, de Parque Avellaneda, nos mantuvo en vilo y masticando angustia durante 72 largas horas, hasta que la noticia de su hallazgo en Luján nos devolvió el alma al cuerpo. Sin embargo, el futuro de la pequeña no parece diferenciarse en absoluto de su pasado reciente, el mismo que padecía hasta que el caso policial que la tuvo como protagonista, la pusiera en el centro de la escena informativa.

Cuando la ilusión pega en el poste

“No, acá no vive ningún Rubén”, se limita a decir una voz de mujer desde el otro lado de la puerta. La casa luce inmaculada, y aunque guarda la estructura simple de las demás de la cuadra, la pulcritud la distingue. Claro que aquel frente oscuro recién pintado, con puerta y ventanas enrejadas, nada tendrá que ver con el de la casa que habrá habitado Rubén, allá por mediados de los 70’, cuando esa dirección de Palmar 6439, a metros de Tonelero, quedó eternizada en uno de los arcos del mismísimo Monumental.

La peste de la nostalgia

En la novela “Cien años de soledad”, allí en el mágico pueblo de Macondo, cierto día se suscita una tragedia: una peste se instala repentinamente en el pueblo y desde entonces ya nada es lo… La peste de la nostalgia

Acordes de primavera

Lo confieso, extrañaba sentarme en un bar a tomar un café. Solo, claro. O mejor dicho, con la cálida compañía de un libro. Con una vieja selección de cuentos de Mario Benedetti, ingreso entonces a… Acordes de primavera