Desde este viernes 8 de septiembre, un singular rectángulo de cerámica les da la bienvenida a los visitantes del Museo Criollo de los Corrales. Allí se lee un texto proveniente de una histórica mayólica que se hallaba en el Convento de los Capuchinos de Toledo, destruido durante el bombardeo del Alcázar en 1936, en los albores de la guerra civil española. De allí deriva el mentado “Ave María Purísima”, que solía pronunciar quien llegaba a un sitio antes de bajarse del caballo, y si no recibía como respuesta el “sin pecado concebida”, ni siquiera se apeaba. Desde ayer, se luce en la recova mataderense, en el acceso al emblemático museo que se encuentra próximo a celebrar sus 60 años de trayectoria.