Tres tiros veinte
El recuerdo de las tradicionales kermeses, que durante años fueron un singular atractivo en plazas, parques y escuelas
El recuerdo de las tradicionales kermeses, que durante años fueron un singular atractivo en plazas, parques y escuelas
Por su simbiosis de campo y ciudad, se lo conoce como “el barrio gaucho porteño”. Aquí, una recorrida por su historia.
En 1884, como consecuencia de los continuos desbordes del Riachuelo, se pensó en trasladar el antiguo Mercado de Hacienda de Parque Patricios a un lugar más alejado y protegido. El sitio elegido fue el de los solares linderos a la Estación Liniers, siguiendo el cauce del arroyo Cildáñez. Esa extensa porción de tierra no tenía aún nombre oficial, aunque se sabía que pertenecía a los fondos de Flores.
En el Mes de la Mujer, el recuerdo de Carolina Muzzilli, cuyo legado se estampa en una calle de Mataderos.
Descubrí con mucho asombro que en nuestro barrio de Mataderos, hay una calle de no más de seis cuadras llamada Carolina Muzzilli, que corre desde avenida Larrazábal hasta Araujo.
El recuerdo de “Buriloche”, el tradicional reducto de Liniers en los años 60’ y 70’.
Días pasados, conversando con unos amigos, recordábamos aquellos viejos y entrañables reductos del barrio donde, además de cenar con platos sabrosos y abundantes, se podía disfrutar de algún show de música o de humor y algunos hasta se animaban a bailar.
Como cada año, mañana sábado 16 de enero se llevará a cabo la habitual jornada homenaje en recuerdo a la histórica gesta de los trabajadores del frigorífico, que se concretó con el apoyo de cientos de vecinos de Mataderos.
Los recuerdos de hoy me remontan, una vez más, a los años de la infancia, donde la mayoría de los productos que consumíamos -salvo aquellos que venían en latas o en botellas- se vendían sueltos, y entonces la aguja de la balanza determinaba el valor en función del peso.
El encanto de los inolvidables discos de vinilo y las disquerías que durante décadas se destacaron en el barrio de Liniers
Esta vez quiero destinar este espacio a evocar mis recuerdos de la cuadra de mi infancia, la misma que disfruté desde mis primeros días de vida hasta los 11 años. Me refiero a la inolvidable cortada Boquerón.
En esta entrega mis recuerdos viajarán en dos ruedas. Todo comenzó un Día de Reyes, cuando al despertarme a la mañana siguiente, me encontré con una hermosa bicicleta Halcón rodado 26 de regalo
Lisandro de la Torre, con empedrado subterráneo que alguna vez caracterizó a la arteria cuando aún se denominaba Tellier, es la calle que diariamente vincula a los barrios de Liniers y Mataderos.