Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
April 15, 2021 4:21 am
Cosas de Barrio

Correo de Lectores – Febrero 2021

Buenos Aires, 27 de enero de 2021

Señor Director del Periódico Cosas de Barrio

Lic. Ricardo Daniel Nicolini

Escribo estas líneas para alertar a los vecinos y decirles que tengan cuidado porque están marcando casas. Recién comprobé en la puerta de mi casa (Timoteo Gordillo y Humaitá) la estrategia que me habían contado: estacionan el auto y levantan el capot y el baúl, simulando que se les descompuso. Mientras tanto toman una lata de gaseosa y miran las puertas y ventanas de las casas. Eso me pasó hace un rato a la hora de la siesta y ocurrió dos veces en tres horas. Trate de tomar la patente pero no pude llegar a verla. Llame al 911.

El tipo estaba solo y estuvo casi veinte minutos simulando. Pero cuando llegó la policía se fue al toque. Salí a hablar con la oficial y dar la descripción del tipo y de la secuencia. Es un auto azul oscuro, casi negro, y el tipo era morocho, usaba pantalón corto, remera oscura y zapatillas negras con pipeta blanca y goma blanca. Insisto, tengan cuidado que están marcando las casas y estudiando la manera para entrar. Llamen al 911 enseguida, no esperen. Gracias por publicar estas líneas, ojalá sean de utilidad. Atentamente,

Anabella Mezher

Facebook/Anabella Mezher

R: Gracias Anabella por ponernos al tanto de esta situación, que no obstante elevaremos a las autoridades policiales locales para que tomen cartas en el asunto. En ese sentido, subrayamos su consejo de comunicarse con el 911 ante cualquier actitud sospechosa.


Buenos Aires, 1° de febrero de 2021

Amigos del periódico Cosas de Barrio

Lic. Ricardo Daniel Nicolini y equipo

Don Tito, Juanca, Juan Carlos, señor Rienzi, papá, amigo, compañero, secuaz, cómplice. Son muchas las formas que tenía de llamarte, así como también la tenían tus amigos y familiares. No se enseña en ningún lugar a afrontar una pérdida tan grande como la de un padre. No hay lugar donde se pueda aprender. Tampoco enseñan a afrontar la de un hijo o una hija, y eso pasa a diario en todas partes del mundo. Cuando escuchamos a los médicos infectólogos aconsejarnos sobre quedarnos en casa haciendo  HYPERLINK “https://www.clarin.com/tema/cuarentena.html” \o “cuarentena” \t “_blank” cuarentena, al principio los mirábamos con cierta desconfianza. Y esa desconfianza, creo, es la que dura hasta que te impacta de lleno en tu propia vida, en tu círculo familiar y de amistad cercano. Cómo fue mi caso. Nuestro caso.

Me pregunto cómo escribir el dolor que esto me provoca, y entonces tengo que repetir, conjurar como un mantra: Tito, Juan Carlos, Juanca, señor Rienzi, padre, amigo, compañero, secuaz, cómplice. Tantas aventuras juntos, viejo, y el virus más letal de los últimos tiempos se vino a meter con vos ¿O fue al revés ? Sí, creo que fue al revés, reconstruyendo los hechos. Vos te escapaste del confinamiento que te había diseñado, porque siempre fuiste un perro callejero, nunca te pudieron domesticar, como a tu amigo blusero Adrián Otero. Y los perros callejeros son así, imparables, deseosos de respirar aire fresco, de la fricción cotidiana, del roce, de la conversación, del ladrido en vano o no, de morder y perseguir ruedas de autos que son inalcanzables.

Vos saliste a desafiar al coronavirus. Saliste a buscarle pelea. Fuiste un rival más que digno, con tus 77 años recién cumplidos; con tu diabetes tipo 2, tu leve hipertensión y tu apnea no tratada. Todos sabíamos que era una pelea desigual. Menos vos, vos y tus mil chalecos similares pero distintos, que usabas y seleccionabas todos los días para salir. Y saliste en el último tiempo, como si el virus fuera poca cosa para vos, como si no fuera rival. Y bajo otras circunstancias le hubieras ganado holgadamente, pero a todos nos toca perder alguna vez. Incluso a los grandes.

Fuiste un perro callejero hermoso, luchador, trabajador, orgulloso, visceral, apasionado, comprometido con tu causa y con la sociedad, siempre ayudando a la comunidad, a tu barrio de Mataderos. a todo el mundo. Ese es tu legado, y voy a hacer lo imposible para llevarlo a otra escala mayor. Era imposible mantenerte recluido en una cajita de cristal durante tantos meses o vaya a saber cuánto más. Por eso esta carta de despedida es para vos. Una despedida que nunca será tal porque nunca te vamos a poder terminar de despedir. Vivís entre nosotros, con tus anécdotas imborrables, tu nieta y todos los que te aman.

¡Hasta siempre! Te veo en nuestro Clifton, en nuestra droguería, en nuestro barrio. No te pierdas amigo. Y vaya mi agradecimiento al equipo de cuidados intensivos e intermedios del Hospital Alemán, que trabajó incansablemente ayudándolo en esta lucha. Ellos son nuestros héroes y heroínas. No los busquemos en Marvel. Están acá, caminando entre nosotros.

Hay muchos allá afuera como mi papá y les pido que se cuiden. Guárdense para batallas que se puedan ganar. Para sus nietos y nietas, para viajar, compartir mesas familiares y con amigos, para las fiestas. Guárdense para un país mejor, que sepa evolucionar con un sistema sanitario más robusto, equipado y más preparado.

Sergio Rienzi

rienzisergio@hotmail.com

R: Juan Carlos Rienzi fue un histórico vecino de Mataderos, barrio donde no sólo cosechó infinidad de amigos sino que fue el lugar elegido para fundar la Droguería Garzón, una pyme familiar que hoy es una de las empresas más pujantes y reconocidas de la zona. Vaya nuestro recuerdo para Juan Carlos y el abrazo fraterno para Sergio y el resto de su familia.

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