El papel con tinta y el aroma a nostalgia
Desde hace décadas se vislumbra el ocaso del que fuera el soporte madre del periodismo: el papel. Su desaparición, a manos de la avasallante era digital, resulta inexorable. Y la pandemia, con su vasto menú de encierros y restricciones, parece ser la encargada de darle la estocada final. Sin embargo, en esa lenta pero irreversible agonía, un diezmado ejército de nostálgicos –en el que nos incluimos- se muestra empecinado en dar pelea hasta el final.






