EL Ciclo Lectivo 2020 llega a su etapa de definiciones
El del 2020 –que aún está en marcha- fue un ciclo lectivo lleno de incertidumbre e interrogantes. Las familias se colmaron de ansiedad y preocupación por la escolaridad de sus hijos e hijas.
El del 2020 –que aún está en marcha- fue un ciclo lectivo lleno de incertidumbre e interrogantes. Las familias se colmaron de ansiedad y preocupación por la escolaridad de sus hijos e hijas.
Ya han transcurrido las tres cuartas partes de este ciclo lectivo tan particular, atravesado por la pandemia y el aislamiento social y preventivo, con todo lo que esto implica. Como ya viene sucediendo desde hace años, octubre es el mes del comienzo de las inscripciones.
En la pasada edición de julio de Cosas de Barrio se volcaron los resultados de la encuesta digital, que mensualmente elabora este medio en su versión web. Allí surgió como categoría más votada (con un 42 %) la reducción de contenidos educativos ante la pregunta: “¿Cuál es el principal inconveniente que plantea la educación a distancia?”. Una preocupación tan real como compleja.
La suspensión de clases efectivizada el 16 de marzo último cambió la rutina de las familias, como así también la de los trabajadores de la educación, sea cual fuere el nivel formativo. Idas y vueltas, marchas y contramarchas, planificaciones y replanificaciones, devenir de situaciones impensadas, inaugurales.
Ya han pasado tres meses desde la suspensión de las clases presenciales, aquel 16 de marzo quedó muy lejos en el almanaque. Este tiempo, tanto los chicos y chicas como las familias y los docentes, lo fueron transitando de manera errática, llenos de incertidumbre.
Ya han pasado dos meses del inicio del período de aislamiento social y preventivo que, entre otras cuestiones, determinó la suspensión de clases presenciales en todos los niveles educativos. Los docentes en su totalidad se sumaron al desafío de ejercer la continuidad pedagógica.