Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
July 17, 2024 8:49 am
Cosas de Barrio

Cuando el saber ocupa lugar, en el corazón

Historias de adultos que cursan el secundario en el CENS 64 de Liniers y apuestan a concretar un sueño postergado

“Los viejos no me gustan porque piensan como viejos, se quejan mucho y se lamentan. En cambio, los jóvenes proyectan, tienen sueños y eso es contagioso y me motiva”. Gladis Campos hace gala de su honestidad brutal, y habla desde el corazón. A sus 70 años, esta vecina de Liniers se propuso concluir la escuela secundaria y el impulso de sus compañeros es un factor esencial. Está en segundo año y, aunque de chica quería ser abogada, hoy sueña con recibirse el año próximo para luego comenzar a estudiar ingeniería agrónoma. Gladis, que vive a cuatro cuadras de la escuela y tiene un hijo de 25 años es, sin dudas, la más mimada. Se define como “una oyente de radio empedernida” y es la decana del CENS (Centro Educativo de Nivel Secundario) 64, que funciona en Pieres 258, detrás de la Iglesia Metodista, a metros de Tonelero, en Liniers.

Su historia de lucha y postergaciones apenas se diferencia con la del resto de sus compañeros.

Elsa, por ejemplo, tiene 50 años y está transitando los últimos meses de cursada. Es vecina de Ciudadela y en una de sus habituales visitas a San Cayetano, se enteró de la existencia del Cens por un volante pegado en la secretaría de la parroquia. “Por compromisos laborales y familiares no había podido hacer el secundario, y era una deuda que tenía conmigo”, cuenta con una sonrisa, y adelanta que el año próximo comenzará a cursar la carrera de Enfermería. Sus hijos, de 17 y 19 años, no sólo la apoyan, sino que muchas veces comparten con ella la mesa de la cocina para hacer juntos la tarea.

Junto a ella está Ada, que a sus 39 años se acerca diariamente al CENS 64 desde Parque Avellaneda. Con siete hermanos y la necesidad de atender las tareas del hogar, al terminar la primaria no le fue fácil continuar con sus estudios. Hoy Ada es peluquera y es mamá de dos hijos de 11 y 16 años. “Cuando ellos van a la escuela, aprovecho y voy yo también”, cuenta y asegura que “para estudiar y capacitarse no hay edad, nunca es tarde”. Aún no decidió si, en unos meses, optará por inscribirse en la carrera de Trabajo Social o en la de Psicopedagogía.

El trío de amigas lo completa Carla (42), que arrastra una historia dura, marcada por los sufrimientos y la superación. De chica quería ser maestra, pero poco antes de terminar la primaria, el prematuro fallecimiento de una de sus hermanas y el pozo depresivo en el que cayó su madre, la obligaron a tener que atender a sus tres hermanas menores. Más adelante, con las esperanzas intactas, una pareja violenta la privó de inscribirse en el secundario, hasta que hace un par de años pudo, finalmente, cumplir sus sueños. “Hoy puedo decir que estoy haciendo algo por mí. Y estoy feliz”, asegura con los ojos humedecidos por la emoción y la voz entrecortada. Tal es el vínculo que cosechó en la escuela con alumnos y profesores, que ya tiene decidido hacia dónde irá su futuro: “quiero ser profesora de matemática, pero para adultos eh”, aclara sin dudar esta pujante vecina de Liniers.

Todas coinciden en que, además de poder formarse, en el CENS 64 encontraron un lugar de pertenencia, disfrutan de un ambiente agradable y se sienten contenidas.

El establecimiento depende del Ministerio de Educación porteño y es una escuela secundaria pública y gratuita para adultos, con especialización en Tecnología del Seguro, que otorga títulos oficiales. Desde el 2012 funciona en ese edificio de Liniers, y anteriormente lo hacía en la sede del Sindicato del Seguro (Suipacha 137). La cursada es de lunes a viernes, de 7:45 a 11:30 y se concluye en tres años.

Más de noventa personas cursan diariamente allí, y todas cuentan con el acompañamiento de tutores y clases de apoyo, además de acceder a una netbook. Por otra parte, como alumnos regulares, reciben becas estudiantiles de Ciudad y de Nación, y una vianda, que degustan en el recreo que promedia cada jornada.

“Venir a trabajar acá cada día es un placer y tener la posibilidad de colaborar mínimamente en la formación de toda esta gente, no tiene precio”, asegura la directora del CENS 64, Silvana Tana, que está al frente de la entidad desde septiembre del año pasado. Junto a su labor, el aporte de Eugenia, la secretaria, resulta fundamental.

La escuela cuenta con una biblioteca y fue reacondicionada recientemente, con sistemas de climatización y servicio de wifi. En el mismo edificio funcionan otros establecimientos en contraturno, como el CENS 5 (en horario nocturno) y el Programa Adultos 2000.

En noviembre próximo se pondrá en marcha la inscripción para el ciclo lectivo 2024, que se realiza en forma presencial en la sede del establecimiento (Pieres 258, Liniers). Quienes deseen conocer más detalles, podrán contactarse al teléfono 4643-9234 o a través del Facebook cens64. Porque para estudiar nunca es tarde, y si se trata de cumplir un sueño postergado, la edad, es lo de menos.

Ricardo Daniel Nicolini

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