Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
September 17, 2021 11:21 pm
Cosas de Barrio

El masaje, un elixir en tiempos de estrés y rutina

Las ventajas de esta terapia milenaria que alivia tensiones y produce bienestar inmediato

Por Leandro Martín Baldelli (*)

Disponerse a recibir una sesión de masajes es entregarse a la certeza de obtener un relax inmediato, que permita recuperar la armonía aniquilada por las presiones y el estrés. Es que el estrés, ese mal moderno e inevitable, es el culpable de varios de los dolores y trastornos de la vida cotidiana, que derivan de preocupaciones laborales, económicas, familiares y educativas. Y esas consecuencias del estrés se reflejan en diversos dolores y molestias, donde los trastornos musculares están en los primeros puestos.

En ese marco, los masajes sirven para olvidarse –al menos por una hora o lo que dure la sesión- de los problemas en el trabajo, las preocupaciones con la familia, las discusiones de pareja, las cuentas impagas, etc. Pero además, ayudan a liberar la presión que generan las obligaciones y los temas pendientes en nuestra vida. En otras palabras, los masajes relajan todos los sentidos, permiten conciliar el sueño y ayudan a reducir los niveles de ansiedad y los nervios que aquejan a miles y miles de personas. A su vez, mejoran el estado de alerta, generando un mayor grado de precisión y velocidad en la realización de ciertas tareas.

Para lograr estos efectos, el masaje debe realizarse en todo el cuerpo pero con especial énfasis en la espalda y en la parte baja del cuello, porque es allí donde se acumulan las tensiones.

Pero no sólo el estrés es el culpable del dolor de espalda, hombros, cuello o cintura. También puede deberse a una mala postura (al estar todo el día frente a la PC o inclinando la cabeza para observar la pantalla del celular, por ejemplo), dormir mal, hacer algún esfuerzo o levantar peso.

Los dolores musculares surgen como consecuencia de una tensión y la consiguiente mala circulación de la sangre por esa zona afectada. Por eso el masaje apunta a estimular el flujo sanguíneo y también el oxígeno, para que ambos “viajen” por todo el organismo sin obstáculos. La presión del masaje en esas zonas doloridas, activa la función de los nervios para que envíen señales al cerebro y así se bloquee el dolor.

Pero además, en este contexto de pandemia, muchos de los pesares previamente descriptos sucedieron con más frecuencia y los dolores se potenciaron. El encierro género más estrés y muchos problemas de ansiedad, y a eso se le sumó además el home office, que le incorporó a ese cóctel nocivo más dolores musculares y tensiones.

Mi especialidad es en el masaje gerontológico y deportivo. Éste último es mucho más intenso porque se personaliza con mayor exactitud en cada paciente, utilizando diferentes tipos de fuerza. En líneas generales, siempre se recomienda un masaje completo, es decir, de pies a cabeza, para que se involucre el masaje relajante, el masaje profundo y las elongaciones, que son fundamentales. Tras una sesión de ese tipo el paciente se retira reconfortado y satisfecho.

Por eso, ante el agobio de una rutina cargada de obligaciones y preocupaciones, bien vale la pena dedicarle una hora semanal o quincenal al masaje. Será un premio merecido, que el cuerpo agradecerá con creces.

(*) Baldelli es masajista (deportólogo y gerontólogo) profesor de musculación y personal trainer (Facebook/Leandro Martín Baldelli)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *