Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
June 14, 2021 8:58 am
Cosas de Barrio

Sobrevolar el pasado para dejarse llevar por el destino

Letras linierenses. La artista Gabriela Oyola acaba de editar su primer libro “Cientos de pájaros volando”

Cerrillos, 7 de diciembre de 1974. Tal vez allí, en esa localidad salteña con aroma de montaña, Gabriela Oyola haya comenzado a gestar inconscientemente su primer libro, el día exacto en el que nació. “Este libro creció a la par de los días de infancia junto a todos los lugares de provincia en los que viví”, reconoce la autora. “Pero también es hijo de mis barrios de la ciudad. Está tejido con el pueblo de mi padre en la década del 40’ y el barco en el que navegó en su juventud de obrero. Tiene el eco de los parientes de mi madre y los bordes del pueblo dibujados con dedos de pintor. Tiene calles de tierra, casas en Parque Patricios y Constitución y la soledad de las cosas cuando nos mudamos. Tiene el silencio oportuno e inesperado del alma cuando reconoce un camino: tiene poesía”.

Es que “Cientos de pájaros volando” –tal el título de su libro- excede incluso las fronteras de la literatura y se anima a bucear en otras ramas del arte en las que la autora se siente como pez en el agua. “Este libro está hecho con pedazos de pintura, con trozos de cine y de teatro y con cartas de amistad. Es un libro de pájaros que van y vienen o simplemente van. Tiene los zapatos de Vincent Van Gogh en nuestras pampas argentinas. ‘Cientos de pájaros volando’ no es más que un vuelo amoroso sobre el cielo de nuestra vida y el suelo de nuestro destino”, concluye.

Oyola asegura que la une a su libro una relación simbiótica. “Tiene sus raíces hace muchos años, el libro me fue hallando y yo a él. Me descubrí escritora en el camino, pero lo curioso es que tiene una poética muy unida a la oralidad”. En ese sentido, sostiene que “Cientos de pájaros…” dialoga con el resto de las artes pero tiene su corazón en la poesía “no como un género en sí mismo, sino como un estado de la vida, un acontecer de la mirada sobre el mundo, una mirada poética de lo cotidiano”.

Aunque asegura no tener un vínculo con las letras, define a la escritura como “un tipo de palabra que se va gestando”. Oyola es licenciada en Artes de la UBA, crítica de cine y teatro, disciplinas todas, presentes en su obra. Así, las páginas del libro navegan por la escucha atenta hacia el mundo al que pertenecía su padre, hacia las décadas donde su historia avanzaba sobre sus propias raíces. Entonces se suceden diapositivas que reflejan el tránsito de una experiencia ligada a los pueblos, al barrio, a esa sencillez de las cosas y también a esa conexión profunda con los objetos, con la pintura, con toda una textura silenciosa que habla del mundo y de las experiencias que a veces olvidamos cuando la rutina acecha.

Lejos de su Salta natal, hoy la autora es vecina de Liniers y entre esas calles quiere hacer crecer su obra. “Creo que los barrios deben abrir la puerta y dialogar con sus artistas. Eso hace que una sociedad teja verdaderos lazos, que nos podamos encontrar en el día a día con todas nuestras tareas”, sostiene. Mientras tanto, su obra ya está en papel y se consigue a través del sitio www.gabrielaoyola.com.ar o en la Librería Fedro, de San Telmo (Carlos Calvo 578). “En algún momento quiero hacer una lectura en algún barcito del barrio”, desliza Gabriela a modo de ilusión postpandemia. Es que tiene la certeza que los sueños que vuelan alto se convierten en realidad.

Una corazonada con perfume de infancia

La pulsión de vida de Diego Foría se resume en tres pasiones: el fútbol, el fileteado y las letras. Todas ellas se condensan en “Corazonada”, su primera novela que nació –ni más ni menos- del testimonio latente de un recuerdo. El protagonista/¿autor? rememora en clave de ficción la fría noche del Amalfitani, en la que en 1986, su querido Deportivo Italiano lograba el ascenso a la Primera División, tras vencer por penales a Huracán y condenarlo a la Primera B. El recorrido por las alternativas de ese campeonato, le sirve para explicar su presente.
“Louise Glück, Premio Nobel de Literatura, dice en un poema: ‘Vemos la vida una sola vez, en la infancia. El resto es memoria’, y este libro no es otra cosa que el ejercicio de memoria que realiza no el pibe aquel, sino este adulto entreverado, que tal vez sea otra persona”, dice el propio Diego Foria. Y aunque el tono futbolero arremeta en cada página, “Corazonada” no deja de ser una excusa para contar la intrincada relación de un chico con su padre, en torno al Deportivo Italiano. Tal vez, el único punto de contacto entre ambos.
A sus 49 años, Foria descubrió de chico su pasión por la escritura y desde entonces participa en diversos talleres literarios. La atracción por el fileteado porteño le llegó de la mano del maestro Alberto Pereira, y hoy tiene varias obras de su autoría (una de ellas engalana la tapa del libro). En materia futbolera, además de seguir al azzurro por el mundo del ascenso, representa al Sportivo Italiano en el Depto. de Cultura e Historia de la AFA. “Corazonada” se editó en diciembre pasado y a mediados de febrero se presentó en el Patio de los Naranjos, del Centro Cultural Recoleta. Allí, junto a la escritora Lidia Fernández Budelli, Foría –que aunque es oriundo de Agronomía vive en Liniers desde hace trece años- narró los pormenores de su obra, que puede conseguirse en Mercado Libre o solicitándosela al propio autor en Facebook.com/Diego Foría.

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