Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
December 2, 2022 8:59 am
Cosas de Barrio

Los clubes y sociedades de fomento, la clave para reactivar el tejido social

Así lo entienden dos vecinos de Liniers que se proponen potenciarlos con actividades abiertas a la comunidad local 

Más allá de las miles y miles de víctimas fatales que evidencian los registros, la pandemia de coronavirus provocó serias consecuencias en la sociedad, muchas de las cuales aun persisten y será complejo revertir. El aislamiento preventivo y obligatorio que mantuvo confinada a la población durante casi dos años resquebrajó profundamente el entramado social, que aún está lejos de equipararse con el nivel prepandemia.

La muestra más clara de esta anomalía es la difícil situación que actualmente atraviesan varias instituciones y entidades intermedias locales, cuya actividad mermó considerablemente. “La gran mayoría de los clubes y sociedades de fomento de Liniers todavía padecen las consecuencias del aislamiento. A mucha gente aún le cuesta retomar su actividad habitual en el barrio y fundamentalmente a la gente mayor”, dice Juan Carlos Goncalves, quien junto a su amigo Ricardo D’Amico -ambos vecinos de Liniers de toda la vida- se propusieron comenzar a revertir esta situación con una serie de proyectos comunitarios, tendientes a reactivar la oferta de actividades en las entidades locales.

Uno de ellos es la creación de una Escuela de tenis de mesa. “Como actividad formativa, recreativa y deportiva es una de las más inclusivas, lo pueden practicar todos los vecinos sin importar la edad, el sexo ni la condición física. Incluso aquellos que posean alguna discapacidad”, explica Ricardo, que es profesor de educación física, y agrega que “la idea, además, es organizar torneos abiertos para ampliar la visibilidad y convocatoria del club, y hasta realizar clínicas de este deporte, articulando acciones con asociaciones de docentes de educación física”.

Otra iniciativa es la actividad física y recreativa para adultos mayores, tendiente a estimular el área cognitiva, motriz y social. “Queremos mejorar la calidad de vida de los abuelos, respetando sus posibilidades y afianzando su integración a la sociedad, para potenciar su autoestima y que se sepan útiles y valiosos para la comunidad”, puntualiza Ricardo, y recuerda que perdió a sus padres durante la pandemia. “Un adulto mayor activo mejora su estado anímico, además de potenciar su autonomía y su integración social”, complementa Juan Carlos, y explica que “el proyecto abarca la realización de talleres de Tejido, Yoga, Manualidades, Cocina, Lectura, Huerta sustentable y juegos de mesa”.

La propuesta de reactivación de las entidades locales incluye además el dictado de clases de apoyo escolar “para que los chicos vean en el club o la sociedad de fomento un espacio de pertenencia en el que puedan reforzar conocimientos o complementen aprendizajes escolares, con profesionales de experiencia en distintas áreas”, explica Juan Carlos, de 55 años, y Ricardo agrega la Escuela de Teatro Comunitario “para darle un espacio a la expresión cultural de los vecinos y generar grupos de pertenencia”.

Pero para poner en marcha este ambicioso proyecto, ambos se tomaron previamente el trabajo de hacer un relevamiento de la compleja situación que actualmente atraviesan varios clubes y sociedades de fomento de Liniers y Mataderos. Así, verificaron que la sociedad de fomento “Las 4 F”, de Timoteo Gordillo al 1400, se encuentra en manos de un administrador con una deuda de 2 millones y medio de pesos; el club Merlot, de Cafayate al 700 tiene su predio alquilado; el Glorias de Liniers, de Caaguazú al 6900 sólo ofrece servicio de buffet y taekwondo; el mítico Bochin club, de Ramón Falcón al 6900, se transformó en una playa de estacionamiento; la Unión Vecinal Liniers Sud, del pasaje Félix Origone al 900, conjuga algunas pocas actividades con la Juegoteca del Gobierno de la Ciudad; el club Ercilla Juniors, de Lisandro de la Torre al 1100, está cerrado por reformas pero tiene la obra clausurada; y el club Liniers, de Palmar al 7000, atraviesa una compleja situación judicial y su futuro es incierto.

En una situación similar encontraron a la sociedad de fomento Cultura y Renovación, de Timoteo Gordillo al 1100, casi esquina Patrón. “Ofrece venta de comida casera y escasas actividades a la comunidad”, señalan en su informe Ricardo y Juan Carlos. Y el primero agrega “en lo personal me une un cariño muy especial con esa entidad porque me crié ahí y hasta hice allí mi fiesta de casamiento”.

Ese fue el primer espacio en el que quisieron desarrollar el proyecto, pero el resultado fue nulo. “Estamos en plena etapa de reestructuración”, manifestó Gabriel Tassi, histórico titular de la entidad, al ser consultado por este medio, y explicó que “todavía no podemos ni siquiera alquilar el salón porque está muy venido a menos, la idea es ponerlo en condiciones y pintarlo este verano”. Y sobre la actividad de la sociedad que preside, añadió “actualmente hay talleres de zumba, gimnasia, yoga, taekwondo y circo”. Finalmente, respecto a la propuesta de los vecinos, señaló “es interesante, pero nosotros por ahora tenemos otras prioridades”.

Como sea, el proyecto de Juan Carlos Goncalves y Ricardo D’Amico -a quienes acompañan otros vecinos de la zona, como Pablo Arabison, Marcelo González, Eugenio Lecko, Silvia Cantiano y Daniel Bontempo- no deja de ser una propuesta interesante, capaz de empezar a revertir el letargo de la pandemia y volver a poner en marcha a las instituciones barriales que sufrieron en carne propia la ausencia de los vecinos. “Queremos dejar en claro que no nos moviliza ningún interés económico ni político, no queremos obtener ningún rédito con esto, simplemente pretendemos que nuestras entidades barriales recobren su función social original para que vuelvan a ser el lugar de pertenencia de los vecinos”, recalcan, y aseguran que no se dan por vencidos. “Confiamos en poder concretar esta iniciativa a la brevedad en algún club o sociedad de fomento de la zona, primero asociándonos, como corresponde, y luego motorizando este impulso desde adentro, como un integrante más. Ojalá también logremos contagiar nuestras ganas a otras instituciones, para volver a disfrutar de cada una de ellas como en nuestra inolvidable juventud”, concluyeron.

Ricardo Daniel Nicolini

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