Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
January 12, 2026 9:40 am
Cosas de Barrio

Donde hubo fuego…

El recuerdo de los comercios que fueron víctimas de incendios en el Liniers de los 60’.

Por Daniel Aresse Tomadoni (*)

En la inolvidable década de los 60’, tanto Liniers como la vecina Ciudadela gozaban de un movimiento incesante de gente, debido a la gran cantidad de comercios que iban surgiendo hacia ambos lados de la avenida General Paz, dedicados a distintos rubros, tanto mayoristas como minoristas.

Algunos de esos locales eran enormes, verdaderos emporios en su rubro, como el caso de la “Papelera del Oeste”, propiedad de Leonardo Pareja -ex vicepresidente fortinero de don Pepe Amalfitani y padre de la historiadora Nelly Pareja- por mencionar alguno, donde el cliente, además de encontrar una gran variedad de productos, recibía atención esmerada por parte de los casi siempre amables vendedores. Claro que en este próspero ambiente, no siempre todo era color de rosa y, de vez en cuando, las bombas de estruendo o las inquietantes sirenas de las autobombas, anunciaban la inminencia de algún incendio que se estaba declarando en el barrio.

Recuerdo con especial detalle, una mañana de verano, en vísperas de las Fiestas de fin de año. Mi padre estaba a punto de abrir su negocio en Ramón Falcón 20, a metros de la avenida General Paz, en Ciudadela, cuando a escasa distancia vio una inmensa bola de fuego que se elevaba por el aire, detrás del mayorista La Rosa. Un instante después un humo negro lo cubría todo. Ante el estupor, los habitantes de las casas linderas no tardaron en autoevacuarse, y la respuesta negativa a asistir por parte de los bomberos de la Comisaría 44a, porque por jurisdicción les correspondía hacerlo a los de Tres de Febrero, fue la gota (seca) que colmó el vaso. Poco después se supo que lo que había ardido era un depósito de pirotecnia, pero el local de ventas ubicado al frente, se había salvado de milagro.

Al tiempo, frente a aquel negocio, existió una tienda llamada “La Moderna”. Como los locales de antaño, poseía una vidriera a cada lado de la entrada, y en el ancho pasillo del centro, enorme mesas de saldos y liquidaciones que atraían a la clientela. A pesar de que cada vez que cerraba el propietario de la tienda bajaba las cortinas metálicas, al no ser de chapa sino de hierro, resultaban una tentación para que algún vivo arrojara algo encendido a esas mesas de saldos. Y así fue. En este caso sí llegaron a tiempo los bomberos de la Comisaría 44a, porque una parte del local llegaba hasta la colectora de la avenida General Paz, cuya línea de edificación aún integra la jurisdicción porteña. Recuerdo la cara del dueño, colorado y furioso por los daños, que sin embargo fueron reparados en poco tiempo y su local no dejó de funcionar nunca.

En circunstancias similares a la anterior, un incendio destruyó el local de Modas Roxy, en la avenida Rivadavia, entre José León Suárez y Montiel. Aún tengo presente los restos de las telas chamuscadas por el fuego. Durante los largos meses en los que se hicieron los arreglos de ese local, habilitaron el primer piso para la atención al público, por lo que ese comercio tampoco debió suspender sus actividades.

Y para cerrar este fogoso informe, recuerdo un lugar que más de una vez ardió destruyendo todo lo que había en su interior. Me refiero al puesto de bazar que funcionaba dentro de la Feria 47, de General Paz entre Tuyutí y Ventura Bosch. Ese puesto de madera de tanto en

tanto se incendiaba, dejando los restos de sartenes y otros artículos colgados como mudos testigos del acontecimiento.

Hasta la próxima y muchas gracias por permitirme compartir estos recuerdos con ustedes.

(*) Aresse Tomadoni es director general de “Relatos del viajero” y “Épocas del mundo” que se ofrecen a través de Youtube.

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