Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
June 26, 2022 9:11 am
Cosas de Barrio

A veinte años de la sanción de la ley, las vacas siguen pastando en Mataderos

El Mercado de Hacienda continúa dilatando su traslado a Cañuelas y poco se sabe sobre el futuro destino del predio

El 9 de agosto pasado se cumplieron veinte años –sí, dos décadas- desde que la Legislatura porteña sancionó la Ley 622, que prohíbe el ingreso de ganado en pie a la Ciudad de Buenos Aires. Desde entonces, los vecinos de Mataderos comenzaron a ilusionarse con la inminente salida del Mercado de Hacienda -uno de los principales agentes contaminantes de la Cuenca Matanza Riachuelo y del barrio en su conjunto- y se aventuraron a proyectar el futuro destino del predio de 32 hectáreas, con la intención de poder paliar allí varias de las necesidades más concretas de la comunidad local. Sin embargo, desde el 2005 –fecha tope original para que la empresa abandone el predio- la ley lleva acumuladas diecisiete prórrogas sucesivas, que dilatan una y otra vez la entrada en vigencia de la norma. La última tuvo lugar a fines de noviembre pasado y volvió a prolongar el plazo, esta vez hasta el 1° de abril de 2022.

Este mecanismo impúdico y recurrente, no hace más que sacar a la luz la complicidad existente entre la empresa Mercado de Liniers s.a. y el Gobierno porteño (con el apoyo en este caso de un importante sector de la oposición). A ambas partes les conviene estirar la continuidad del Mercado en Mataderos: en el caso de la empresa, para mantener el statu quo y poder culminar sin presiones la obra del nuevo mercado concentrador de hacienda en la localidad bonaerense de Cañuelas; y en el del Gobierno de la Ciudad, para poder continuar percibiendo el elevado canon impositivo correspondiente. Como sea, desde el año 2005 los legisladores porteños vienen perjudicando impunemente a los vecinos de Mataderos, para privilegiar intereses espurios que nada tienen que ver con las necesidades concretas de la comunidad local.

Tal es el grado de desinterés por las necesidades de los vecinos, que lejos de poner en marcha un proyecto abarcativo tendiente a paliar las necesidades comunitarias (incluyendo sedes educativas, centros de salud, espacios culturales y recreativos, etc.) la preocupación central de legisladores y juntistas locales es evitar una posible intrusión del predio cuando finalmente el Mercado se decida a emprender la retirada.

Dale que va

Tras la prórroga anterior sancionada en el mes de julio, a fines de noviembre pasado la Legislatura porteña volvió a aprobar una nueva prórroga (la decimoséptima) para la entrada en vigencia de la ley sancionada en 2001, y permitir de esa forma la continuidad del funcionamiento por un tiempo más del Mercado de Hacienda en Mataderos, hasta su mudanza a Cañuelas. En ese sentido, aunque algunos legisladores aseguran que podría concretarse entre enero y febrero próximos, la Lic. Valeria Tarello, directora de Relaciones con la Comunidad de la empresa Mercado de Liniers s.a., le aseguró a éste medio que “aún no existe una fecha concreta para realizar la mudanza definitiva”.

Una vez más, el proyecto para la aprobación de la prórroga fue presentado por el legislador ritondista Daniel Del Sol (Vamos Juntos), que aunque es oriundo de Mataderos ya hace varios años que vive en Caballito.

En esta oportunidad, el Del Sol argumentó que “como consecuencia de la ralentización de las obras y la modificación del proyecto original, se estima que el nuevo mercado estará en condiciones de ser operado entre los meses de enero y abril de 2022, momento en que podrán mudar definitivamente su operación a la nueva locación”. Y luego agregó “en virtud de ello, es importante resaltar la necesidad de que permanezcan, al menos parcialmente, en el predio del ex Mercado Nacional de Hacienda en Mataderos hasta que el nuevo mercado en la localidad de Cañuelas se encuentre en condiciones de operar a plena capacidad”. Y para intentar justificar lo injustificable, añadió que “la entrada en vigencia de la Ley 622 en la fecha prevista generaría un grave perjuicio, no sólo a la actividad del mercado y a los operadores que se desempeñan allí, sino que sus consecuencias tendrían repercusiones en los más variados ámbitos de la agroindustria”. Eso sí, de la tomada de pelo a los vecinos –los mismos que le pagan el sueldo con sus impuestos- Del Sol no dijo nada.

Como se sabe, la firma Mercado de Liniers s.a. es la empresa que explota en el territorio porteño la actividad de mercado concentrador de hacienda, formador y orientador de precios ganaderos. Actualmente –a través de Mercado Agroganadero s.a.- se encuentra realizando las obras necesarias para el traslado de su actividad a Cañuelas, cuya finalización se estimaba para principios de julio de 2020. Pero según argumentó en una nota enviada al Gobierno porteño, la firma informó que “como consecuencia de las prevenciones derivadas de la pandemia de Covid 19 (el aislamiento y el distanciamiento), las complicaciones en el normal abastecimiento y entrega de materiales indispensables por parte de sus proveedores, sumados a los imprevistos provocados por los servicios tercerizados ajenos a su responsabilidad para la construcción del nuevo sitio en el predio de Cañuelas, provocaron un ritmo inferior en el desarrollo de las obras”. Tampoco dudó en culpar al proceso inflacionario, al sostener que “el aceleramiento inflacionario sufrido en éste último tiempo significó que la previsión presupuestaria resultase insuficiente para la conclusión de la obra en tiempo y forma”.

Los más optimistas aseguran que la mudanza comenzaría en forma parcial antes de fin de año, y se extendería entre 60 y 90 días, período en el cual la actividad del Mercado se repartiría entre Mataderos y Cañuelas.

Y entre los argumentos esgrimidos tanto por la empresa como por el legislador Del Sol, aparecen también la extensión de los plazos previstos en la reparación de las rutas 205 y 6, “imprescindibles para el desplazamiento de los camiones que transportan ganado, carnes, insumos y derivados”. Paradójicamente, ni la empresa ni Del Sol se preocuparon por el estado lamentable del pavimento de las calles y avenidas de Mataderos que desde hace más de un siglo soportan el peso y el paso constante de camiones de hacienda, con todo lo que eso significa.

Contaminación a cielo abierto

Mientras el cuerpo legislativo porteño continúa renovando graciosamente la prórroga que habilita la permanencia del mercado en Mataderos, su actividad diaria genera uno de los principales focos de contaminación de la Ciudad de Buenos Aires. El Mercado de Hacienda es uno de los principales agentes contaminantes de la Cuenca Matanza Riachuelo, ya que vierte sus residuos patológicos y efluentes sin tratamiento en la subcuenca del arroyo Cildáñez, que atraviesa el sur de la Ciudad de Buenos Aires y desemboca en el Riachuelo a la altura del Parque de la Ciudad. “Avanzar con la relocalización del Mercado, uno de los mayores contribuyentes de la contaminación de la cuenca, es un paso importante para colaborar con la restauración del medioambiente”, sostuvo en su última visita al predio el presidente de Acumar (Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo), Martín Sabatella.

En ese sentido, el exintendente de Morón, señaló “una de las cosas que más nos interesa es la obra de saneamiento, una vez que se mude el Mercado. Ya que cuando el predio quede libre, será esencial contar con un ambiente sano y limpio, considerando la oportunidad que se abre para los vecinos del oeste porteño respecto al uso futuro”.

Futuro incierto

Respecto a las obras que se desarrollarán en el predio mataderense una vez que el Mercado concrete su traslado, hay más dudas que certezas. Sólo se sabe que se concretarán en cinco etapas, empezando por el ala de Directorio y terminando en Eva Perón.

La primera etapa estará vinculada con la finalización de la obra del Polo Educativo, y la reubicación del polideportivo de Nueva Chicago, que implica relocalizar una cancha de fútbol y otra de hóckey. Además se va a abrir la calle Tandil y el boulevard Remedios, que atravesarán el predio de este a oeste. En una segunda etapa se emplazaría la nueva sede de la Comuna 9, que dejará el viejo domicilio de Timoteo Gordillo 2212, para trasladarse a uno de los edificios históricos de la recova mataderense. Además, se instalará la Feria de Mataderos en el interior del actual predio del Mercado. No obstante, todos coinciden en afirmar que hasta que no se ponga en marcha la obra, más allá de que exista un “plan maestro” se pueden modificar muchas cosas.

Ocurre que, si bien la Legislatura ya aprobó la rezonificación del predio, aún hay instancias para terminar de plantear los alcances del “polo gastronómico de la carne”, que se prevé montar sobre el lateral que da a Lisandro de la Torre. Como se recordará, el proyecto legislativo contempla además la construcción de viviendas de no más de doce metros de altura a lo largo de lo que serían las calles Monte y Gregorio de Laferrere, entre Murguiondo y Lisandro de la Torre.

En cualquier caso, la salida del Mercado va a cambiar muchísimo la fisonomía del barrio y la calidad de vida de los vecinos, por eso resulta trascendental que al perfil comercial que se le intenta dar desde el Ejecutivo, se le sume además un uso comunitario del predio, que pueda dar respuesta a varias de las demandas postergadas de los vecinos.

Mientras tanto, ya han pasado cuarenta meses desde la firma del convenio de traslado que el 4 de julio de 2017 acordaron Roberto Arancedo (entonces Presidente del Mercado de Hacienda de Liniers) y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Ricardo Daniel Nicolini

¿Y después que se vaya el Mercado, qué?

El 21 de noviembre de 2019 la Legislatura porteña aprobó el proyecto de urbanización del predio de 32 hectáreas ubicado en el corazón de Mataderos, una vez que el Mercado concrete su traslado a la localidad bonaerense de Cañuelas. Allí se establece la creación de un parque temático vinculado al turismo y la gastronomía en relación con las actividades rurales, además de espacios destinados a la educación, la vivienda y la cultura.
En principio, en el polígono delimitado por Lisandro De la Torre, Eva Perón, Murguiondo y Directorio, se abrirán doce nuevas calles que integrarán el predio con el resto del barrio. Las obras a realizarse deberán tener en cuenta la localización del arroyo Cildáñez para prevenir inundaciones y controlar las napas freáticas. Además, como en otros emprendimientos similares de urbanización en terrenos fiscales traspasados por la Nación, el 65 % del suelo deberá destinarse a espacio público. En este caso, además, se estipula que debe haber un mínimo de siete hectáreas de piso absorbente.
También se menciona la construcción de edificios, destacando que un 10 por ciento de las unidades habitacionales que se construyan en el tercio de los terrenos que venderá el Estado Nacional para la construcción inmobiliaria, deberá ser cedido gratuitamente al Instituto de Vivienda de la Ciudad para destinarse a vivienda social accesible para los vecinos de la Comuna 9, con al menos cinco años de residencia comprobable.
El suelo que estará sujeto a concesión para obras, no podrá superar el 20 % del predio. Allí se incluye el “Polo turístico de la carne”, que propone el desembarco de las parrillas gourmet más importantes de la ciudad, además de establecimientos hoteleros y una serie de edificios sobre las avenidas Lisandro de la Torre, Murguiondo y Eva Perón. Para la puesta en marcha del Polo gastronómico, el proyecto parte de la concesión por quince años del casco histórico mataderense, prorrogables por única vez por otros cinco años más. Es decir, todo el sector de la Recova sobre Lisandro de la Torre, donde se ubicarían locales de afamadas parrillas, tales como La Cabrera, Rodizio, La Brigada, Siga la Vaca y El Mangrullo, entre otras. Ya dentro del polígono y sobre el frente de la avenida Lisandro de la Torre, se localizará la Feria de las Tradiciones Populares Argentinas, más conocida como Feria de Mataderos.
A nivel educativo, a las escuelas que ya funcionan en el Polo Educativo de Mataderos (Murguiondo y Directorio) podría sumársele una sede del Ciclo Básico Común, para lo que el Estado porteño se comprometió a realizar las gestiones necesarias ante el Estado Nacional y la Universidad de Buenos Aires.
De esta forma, las treinta manzanas a desarrollarse se dividirán en zonas de equipamiento educativo; de espacio público, cultural y esparcimiento; zona mixta de comercios, servicios, recreación, hoteles, viviendas; de espacios públicos y equipamiento público con suelos verdes parquizados, escuelas, canchitas de fútbol o similares de otros deportes; y del Parque Juan Bautista Alberdi, donde las remodelaciones deben ser de utilidad pública sin alterar el lugar.

Papelón inaugural en Cañuelas

Tal como había adelantado el presidente del Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG), Andrés Mendizabal, el 28 de noviembre se realizó la primera prueba piloto en las nuevas instalaciones de hierro que reemplazarán a las viejas estructuras de cemento y madera del Mercado de Liniers. Sin embargo, unos minutos después de que ingresaran los primeros lotes a los corrales, ocurrió lo impensado: una de las pasarelas en donde se ubicaba la gente cedió y algunas personas resultaron heridas. El accidente ocurrió en medio de un remate de prueba del que participaban 1.200 cabezas que habían sido enviadas por distintos consignatarios. Para entonces había unas trescientas personas presentes. Y aunque no hubo ningún herido de gravedad, dos personas debieron ser trasladadas al hospital con contusiones varias.
Desde el MAG informaron que los próximos pasos a seguir son la realización de estudios y auditorías para controlar todas las estructuras del predio, y que este accidente implicaría una nueva postergación en la inauguración del predio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *