Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
June 14, 2021 9:52 am
Cosas de Barrio

La Terminal de ómnibus de Liniers volvió a operar tras permanecer catorce meses inactiva

Sólo está habilitada para aquellos servicios que parten de la Terminal Dellepiane y luego pasan por Liniers. Aún no están permitidos los arribos

Tras las restricciones impuestas el 20 de marzo del año pasado, la parada intermedia de ómnibus de Liniers volvió a operar el 15 de abril último, contemplando las medidas sanitarias dispuestas por el gobierno nacional y el Ministerio de Transporte. Desde entonces, el predio funciona de manera limitada. “Sólo están habilitadas las partidas de aquellos servicios que salen desde la Terminal Dellepiane y luego pasan por Liniers. Entiendo que a medida vayamos saliendo de la pandemia se van a ir liberando más servicios hasta alcanzar la normalidad. Pero hoy lo importante es que, aunque muy lentamente, volvimos a trabajar después de trece meses”, expresó Nahuel Castilla, director de Parada Liniers, la empresa que desde 1995 concentra el flujo de micros de mediana y larga distancia en el sudoeste porteño y une al barrio de Liniers con 1.600 destinos nacionales y de países limítrofes.

En estos primeros días de retorno a la actividad, la Terminal opera con unos 35 a 45 servicios diarios que parten desde Liniers a diversos destinos nacionales. “Esperamos que tras las restricciones que finalizan el 30 de mayo, se autoricen también los arribos y se incrementen los servicios”, confía Castilla. Actualmente están operando todas las empresas nacionales, como Chevallier, Flecha Bus, Vía Bariloche y Andesmar, que cubren los destinos locales, ya que al estar vigente el cierre de fronteras, todas aquellas empresas que viajan a países limítrofes aún no se encuentran operativas. Vale recordar que la Terminal de Liniers tiene contrato con cincuenta empresas de transporte de mediana y larga distancia.

Mientras tanto, lo que hasta hace poco más de un mes era una postal de la desolación, lentamente comenzó a mostrar un movimiento que, sin embargo, nada tiene que ver con el hormiguero humano que solían ser las dársenas en épocas de vacaciones. “Esta reapertura nos permite sacar la cabeza del agua, después de más de un año de un esfuerzo enorme para intentar sostener la estructura de la empresa”, explica Castilla desde su oficina del primer piso de Ventura Bosch y General Paz, mientras por la ventana se observa un ómnibus que se apresta a partir. “Un trabajo compartido entre directivos y empleados –continúa- para empujar el carro durante mucho tiempo en que no había certezas sobre el retorno a la actividad. Allá por marzo del año pasado evaluábamos que el peor escenario iba a ser que no haya actividades hasta junio, pero luego eso se prolongó una eternidad”.

A mediados de noviembre del año pasado se volvieron a abrir las ventanillas para la compra de boletos, y desde entonces algunos pasajeros se fueron acercando para adquirir sus viajes que luego abordaban desde la Terminal Dellepiane, la única habilitada desde entonces (ver “Proponen…”).

– Antes de declararse la pandemia ¿Les había quitado público la Terminal Dellepiane?

– El público que viaja desde y hacia Liniers lo hace por una cuestión de comodidad, seguridad y accesibilidad que no le brinda Dellepiane. Del mismo modo, a las empresas de transporte les resulta incómodo el trayecto hacia esa zona.

Parada Liniers tiene actualmente una planta de 110 empleados directos a los que se suman otras doscientos personas, que se desempeñan en las distintas boleterías y locales comerciales que funcionan en la Terminal. A eso debe sumársele el movimiento que genera en las inmediaciones del predio el constante flujo de pasajeros, que permite sostener negocios periféricos, como el de los kioscos, casas de comidas rápidas, remiserías y locales de encomiendas. Rubros, todos, que se han visto seriamente perjudicados desde que el 20 de marzo del año pasado, la Terminal detuvo su ritmo habitual.

No es casual entonces que en estos meses, la empresa haya tenido que recurrir a la ayuda del Estado para abonar los sueldos del personal (a través del ATP) y a diversos créditos bancarios.

Desde que comenzó a funcionar hace 26 años, la Terminal de Liniers se presentó como una alternativa válida para el pasajero de la zona sudoeste de la Ciudad y el conurbano, que hasta entonces contaba sólo con Retiro como punto excluyente de salida y llegada a la hora de viajar en ómnibus. Pero además contribuyó al ordenamiento vehicular de ese sector neurálgico de Liniers, en el que hasta entonces los ómnibus de larga distancia solían subir o bajar pasajeros sobre las veredas de la avenida General Paz.

Con las restricciones sanitarias derivadas de la pandemia, los pasajeros que actualmente abordan las unidades desde el parador de Liniers, lo hacen ajustándose a los protocolos en vigencia. Vale recordar que, aunque el transporte interjurisdiccional de pasajeros no está impedido en su funcionamiento, se encuentra limitado en su capacidad, ya que sólo está permitido ocupar hasta un 80% de la capacidad de las unidades. En ese sentido, cada viaje debe acatar las medidas sanitarias que adopte la jurisdicción de destino, ya que el decreto presidencial dispone que cada provincia es libre para establecer las medidas que considere necesarias, respecto a la gente que arribe desde otras jurisdicciones. De esta forma, así como las provincias de Río Negro, Catamarca, La Rioja, Misiones y Formosa exigen la presentación de tests PCR, hay otras que no lo solicitan, como Santa Fe, Córdoba o Neuquén. Asimismo, no está autorizado el servicio de catering a bordo y los pasajeros deben viajar con el tapaboca durante todo el recorrido.

– Luego de un año tan complejo como éste ¿Qué expectativas tienen en lo inmediato?

– Estamos atravesando la peor crisis que nos tocó vivir como empresa y sabemos que aún falta mucho para recuperar el nivel de trabajo que mantuvimos hasta marzo del año pasado. Por eso hoy nos alegra haber podido volver a trabajar, aunque sea en forma limitada, demostrando la seriedad y el compromiso con el que siempre nos manejamos, brindándole el mejor servicio al pasajero. Confiamos en que en la próxima temporada de verano estas dársenas vuelvan a estar repletas de gente.

Ricardo Daniel Nicolini

Proponen que la Terminal de Liniers se fusione con la de Dellepiane

Por estas horas se encuentra en proceso la actualización del denominado Plan Urbano Ambiental (PUA) que incluye una apertura al ámbito comunal. El jueves 15 de abril –el mismo día en el que la Terminal de Liniers volvía a funcionar- se realizó el Foro consultivo del PUA con el propósito de seleccionar treinta ideas estratégicas para la ciudad, y obtener al menos dos propuestas por comuna que se irán trabajando en los próximos meses.
En ese sentido, las reuniones que los comuneros de la Junta Comunal 9 mantuvieron con los integrantes del Consejos del Plan Urbano Ambiental (CoPUA) dieron como resultado un acuerdo en torno a ideas y propuestas. La primera de las seis propuestas consensuadas por los juntistas es el traslado de la Estación de ómnibus de Liniers.
“Los vecinos de esa zona de Liniers nos plantearon el inconveniente que supone que la Terminal funcione en el corazón del barrio. Además, cuando se construyó la Terminal de Dellepiane se hizo con el objetivo de descomprimir Liniers, por eso nosotros proponemos que la Terminal de Liniers se fusione con la de Dellepiane, no que se traslade a otro sitio. Eso fue lo que planteamos ante el Plan Urbano Ambiental con el acuerdo de los siete juntistas de la Comuna 9”, explicó el comunero local Favio Pirone, al ser consultado por Cosas de Barrio, aunque expresó que todavía no habían tomado contacto con directivos de la empresa.
Desde Parada Liniers, por su parte, desestiman esa posibilidad y sostienen que en todo este tiempo ningún funcionario del Gobierno porteño se comunicó con ellos para plantearles este tema. “Jamás existió ningún intento de compra o relocalización de la empresa”, asegura Castilla.
Quienes no ven con buenos ojos una eventual salida de la Terminal son los comerciantes linderos, para quienes el sólo hecho de que el predio esté operativo implica mayor clientela. “Es simple –dice Ernesto Baldelli, propietario del kiosco de Ventura Bosch y José León Suárez, a media cuadra de Parada Liniers- si la Terminal funciona tenemos un flujo constante de gente en toda esta zona, incluso a la noche. Pero si está cerrada, no solamente el laburo nos baja un montón, sino que además este sector del barrio se transforma en una boca de lobo”.

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