Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
July 28, 2021 3:14 am
Cosas de Barrio

“La escasez de recursos y la cuarentena nos obligaron a postergar varios reclamos de los vecinos”

Lo aseguro el titular de la Junta Comunal 9, Maximiliano Mosquera Fantoni, en una entrevista exclusiva

“Nunca me imaginé trabajando como sanitarista”, comienza diciendo Maximiliano Mosquera Fantoni, que desde mediados de diciembre de 2019 –apenas unos meses antes de que se desatara la pandemia- se desempeña como presidente de la Junta Comunal 9. “Fue un año duro, complejo y cambiante, porque a las actividades que habitualmente atañen a la Comuna se sumaron un montón de tareas vinculadas al área de salud”, argumenta luego, en diálogo con Cosas de Barrio.

– ¿Cómo se desencadenó todo ese proceso?

– Al comienzo arrancamos dando una mano con lo que pudiéramos, pero luego nos quedó a cargo la posta del Detectar de Mataderos, donde tenemos que coordinar toda la logística y las tareas administrativas. También tuvimos que organizar el trabajo de los concientizadores, que desde que se reabrió el comercio recorren locales y galerías para incentivar el cumplimiento del distanciamiento y los cuidados sanitarios.

Tanto la sede comunal de Mataderos como la subsede de Parque Avellaneda se cerraron cuando arrancó la pandemia. “A mediado de marzo del año pasado dividimos al personal en tres equipos para evitar amontonar gente, pero así y todo surgieron algunos positivos, lo que nos llevó a reducir casi por completo el trabajo presencial en la sede y volcar esa actividad al trabajo de calle, haciendo relevamientos de denuncias”, explica Mosquera, y cuenta que actualmente tienen como punto de encuentro o base operaciones el Detectar de Mataderos, que funciona en El Fortín de Celia Rocha.

Desde que en el invierno pasado ese operativo se puso en marcha en el barrio, se realizan unos 150 testeos diarios, de los cuales el 15% arroja resultado positivo de Covid-19. “Es gente sin síntomas pero que ha tenido contacto estrecho con personas contagiadas. Entre el séptimo y el décimo día es el momento ideal para ir a testearse”, aclara el abogado de 45 años, y recuerda “quienes tengan síntomas deben dirigirse a la UFI del Santojanni o la sede que funciona en Los Perales”.

– ¿Tenés alguna precisión sobre cómo y cuándo será la campaña de vacunación que se desarrollará en el barrio?

– Aún no sabemos cuándo arrancaremos porque eso depende de las vacunas que vayan ingresando al país a partir de la gestión que está haciendo la Nación. Actualmente se está vacunando el personal de salud, y en la segunda etapa, cuando se empiece a vacunar a los mayores de 70 años, se van a incorporar dos centros de vacunación: en Liniers, el club Vélez Sarsfield, y en Mataderos, el Glorias Argentinas, de Bragado y Andalgalá, que nos viene bárbaro porque aún no está desarrollando actividades y eso permite que la campaña no interrumpa la rutina habitual del club. En Vélez ya es distinto porque se va a asignar un lugar exclusivo para la campaña, seguramente en el playón cubierto de Juan B. Justo. El Ministerio de Salud porteño está preparado para realizar la campaña con las vacunas que vayan llegando, sea la Sputnik V, la china o la que fuere, porque hay que tener en cuenta que varía la temperatura de refrigeración y los días que deben transcurrir para su aplicación entre ambas dosis. Por eso la campaña exige una logística muy aceitada, tanto en materia operativa como administrativa.

– ¿La pandemia los obligó a postergar su trabajo tradicional como juntistas?

– No fue una cuestión de postergarlo o dejarlo de lado. Sí es cierto que este año que pasó hemos tenido menos recursos, porque en gran medida se destinaron a salud. Pero además, como no podía haber gente en la calle, la poda más importante, que es la de invierno, no se pudo hacer. Por eso esperamos que este año podamos afrontar una mayor cantidad de solicitudes de reclamo. Porque por ejemplo en materia de corte de raíces o realización de veredas, se han priorizado las más complicadas o de concreción imperiosa y otras debieron postergarse. De hecho al área de Vías Peatonales no pudo hacer veredas en toda la primera mitad del año pasado, recién arrancó en el segundo semestre. No obstante todo lo que son cuestiones de emergencia que hacen a la seguridad de la gente, como despejes de luminarias o corte de ramas con peligro de caerse, se han seguido atendiendo normalmente. La diferencia es que antes el vecino hacía el reclamo en la sede y hoy tiene que hacerlo a través del 147 o por la web de la Ciudad.

– Imagino que ustedes también deben recibir reclamos de los vecinos a través de sus propias redes sociales…

– ¡Claro! Un montón. Por eso cuando un vecino me contacta ya sea telefónicamente o a través de las redes, yo le pido que me pase el número de reclamo, porque para poder gestionar el pedido tiene que estar dado de alta en el sistema. Si no lo tiene se lo generamos, y a partir de ahí le damos curso al tema. Hablamos con el área que corresponda o con la empresa prestataria, de acuerdo al reclamo que presente. Ese tipo de servicio no se ha cortado en ningún momento.

– ¿Tuviste algún caso puntual en que un vecino se hay plantado con su reclamo y se haya puesto ríspida la cuestión?

– Sí, obvio. En algunos casos en torno a cuestiones que podemos resolver, y en otros donde la problemática nos excede. Por ejemplo un vecino me reclamaba por el cambio de recorrido de una línea de colectivos. Yo le explicaba que eso es algo que no dispone Ciudad sino Nación a través del Ministerio de Transporte, pero no había forma de hacerlo entrar en razón.

Donde resultó clave la acción de los juntistas fue en la reapertura del corredor gastronómico de Emilio Castro y en su posterior restricción horaria. “Tengo un diálogo permanente con los comerciantes”, dice Mosquera, y luego explica “cuando se dispuso la posibilidad de hacer peatonal un sector de la avenida, gestioné junto a ellos para se lograra, después por una cuestión de falta de recursos en Tránsito no se pudo. Entonces se dispuso que se habilitaran sólo las veredas, pero yo insistí para que se pintaran dársenas en algunas calles transversales y eso se logró. Así como saben los comerciantes que yo hice fuerza para que pudieran ampliar su área de trabajo, también saben que deben respetar a rajatabla el horario de cierre establecido por protocolo, y eso se está cumpliendo a la perfección”. Actualmente la zona la recorren permanentemente inspectores de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y los “concientizadores de nocturnidad”, que dependen de la Comuna 9, para verificar el cumplimiento de los protocolos no sólo en pubs, cervecerías y restaurantes, sino también en las plazas.

Como suele ocurrir en el último tiempo, durante las fiestas de fin de año varios espacios verdes de la Comuna congregaron una gran cantidad de jóvenes y, en algunos de ellos, esa convocatoria derivó en descontrol. “Para las fiestas, por protocolo, las plazas podían estar abiertas y se podían utilizar, siempre en el marco de las restricciones sanitarias”, comienza aclarando el funcionario. Claro que el antecedente no era muy halagüeño: para las fiestas de 2019 la plaza Martín Irigoyen (de Larrazábal y Caaguazú) se llenó con 3.500 personas y, además del descontrol y la suciedad, se vandalizaron las rejas. “Por eso –remarca Mosquera- en estas últimas fiestas la idea era reforzar la seguridad en esa y otras plazas conflictivas, más aún sabiendo que como los chicos no tenían boliches ni muchos lugares de diversión abiertos se iban a congregar allí. Para entonces ya había tenido varias reuniones con los vecinos y con funcionarios del área de Seguridad”.

Para Nochebuena la Comuna 9 realizó un operativo con la Dirección de Tránsito y con efectivos de la Seccional 9B, en el que los jóvenes no ingresaron a la plaza pero se amontonaron en las veredas y la calle Larrazábal. “Obviamente los vecinos no quedaron conformes porque, en rigor, se estaban juntando lo mismo”, reconoce. “Entonces el 31 reforzamos ese operativo, porque además de Tránsito y de Policía, tuvimos efectivos de control de alcoholemia, inspectores de espacio público y de ruidos molestos. En total había más de veinte personas controlando la plaza. Con la plaza cerrada, la policía invitaba a los chicos a retirarse y así ocurrió. Los vecinos quedaron muy contentos”.

Actualmente, de miércoles a domingo los concientizadores, con el apoyo de efectivos policiales, realizan operativos de nocturnidad, tanto en la plaza Martín Irigoyen como en la Onésimo Leguizamón, de Mataderos.

– Convengamos que también es una situación difícil para los chicos. Fijate que ya ni siquiera se pueden reunir en una plaza, que es un espacio abierto al aire libre…

– Es cierto, y yo los entiendo. No tienen boliches, los bares les cierran a la 1 y los de quinto año ni siquiera pudieron irse de viaje de egresados. Pero también es una realidad que de diez chicos que van a reunirse a las plazas, nueve no usan barbijo. Por eso digo que es una situación complicada, porque ese chico que no se cuida es una fuente de contagio directa para sus padres o abuelos.

– Hablando de los chicos te cambio de tema ¿Están en condiciones edilicias las escuelas de la Comuna 9 para el regreso a las aulas? ¿Habrá elementos de higiene?

– A nivel edilicio, la gran mayoría de las escuelas está en condiciones, y si no habrá que adaptar algún salón del colegio para recibir a los chicos como corresponde en este contexto de pandemia. Respecto al tema insumos a mí no me caben dudas de que van a estar todos los elementos necesarios para que se realicen desinfecciones permanentes y los chicos se higienicen como corresponde. Para los chicos retomar el vínculo con sus pares es fundamental y yo considero que están dadas las condiciones para que eso ocurra. Después, es cuestión de cuidarnos entre todos, esa es la herramienta más importante para prevenir el virus.

Ricardo Daniel Nicolini

El Mercado de Hacienda vuelve a dilatar su traslado
Una vez más, poco antes del brindis de fin de año, la Legislatura porteña volvió a aprobar una prórroga de la Ley 622, que prohíbe el ingreso de ganado en pie a la Ciudad de Buenos Aires. Esta situación habilita a extender el plazo de permanencia en Mataderos del histórico Mercado de Hacienda (ahora hasta el 31 de julio próximo), cuya mudanza definitiva a la localidad bonaerense de Cañuelas estaba prevista para el primer trimestre de 2021.
Según Mosquera Fantoni, “la sede de Cañuelas está muy avanzada, pero convengamos que la pandemia alteró todos los planes y demoró todo, por eso se pidió esta última prórroga, para no estar tan jugados con los tiempos”. Y respecto a la mirada del cuerpo comunal al respecto, añade “nosotros desde la Comuna planteamos la necesidad de que no bien se concrete la mudanza del Mercado, que es lo que uno desea desde hace años, se inicien las obras para evitar que el terreno quede abandonado durante meses y se abra la puerta a una eventual intrusión”.
– ¿Creés que la demora en la mudanza tenga que ver con un aspecto económico? Porque mientras esté en Mataderos el Mercado tributa impuestos a la Ciudad, pero cuando se mude dejará de hacerlo…
– No, no creo que eso esté dilatando el tema. Yo entiendo que en Cañuelas, a raíz de la pandemia, no se logró terminar la obra en los plazos estimados. Y por el lado de Ciudad, creo que no apuró tanto la mudanza porque, a partir de la quita de la coparticipación, no cuenta todavía con los recursos necesarios como para poner en marcha el proyecto de obra en el predio. Entiendo que va por ahí la cosa.
– ¿Y sobre la continuidad de las obras del soterramiento o del viaducto del Sarmiento tenés alguna precisión?
– Cuando arrancó la pandemia salió un decreto indicando que debía privilegiarse la inversión en salud, por eso las mega obras, como esta, quedaron demoradas. Pero el proyecto sigue en pie y seguramente se retomará cuando se acabe esta maldita pandemia.

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