Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
July 28, 2021 4:36 am
Cosas de Barrio

Inseguridad en tiempos de pandemia

Una mirada analítica sobre la toma de tierras y el incremento de hechos delictivos en la vía pública

Como en ediciones anteriores, el licenciado en Seguridad Alberto Meni Battaglia, comisario inspector retirado de la Policía Federal Argentina y ex gerente de Seguridad de Brinks Argentina, vuelve a aportar en esta columna su mirada sobre la problemática de la inseguridad. En esta ocasión ofrece su parecer sobre los diversos hechos delictivos registrados en la Ciudad y el conurbano. Meni Battaglia es, además, profesor de Eje del Derecho y de Derecho Administrativo en la Escuela de Cadetes de la Federal, Juan Ángel Pirker.

Lamentablemente, una vez más la inseguridad vuelve a tener protagonismo entre los ciudadanos porteños y los del conurbano bonaerense. Como recordarán, en ediciones anteriores habíamos analizado que en este mismo espacio que se había producido una mejora, no muy grande pero mejora al fin, en materia de seguridad. Es que se había notado un mayor compromiso por parte de la Policía de la Ciudad, a la par de diversos ajustes producidos en su plana mayor (cambios y traslados) que nos permitían ser optimistas con respecto a la tranquilidad que todo ciudadano tiene derecho a tener.

Sin embargo, poco después comenzaron a recrudecer los arrebatos, el hurto de celulares y otros hechos más, que desde entonces han crecido de un modo exponencial sobre todo en el conurbano bonaerense, que prácticamente hoy es “tierra de nadie”.

Claro que también en la CABA se replican estos delitos sin solución en los que, en muchos casos, resulta llamativo observar cómo los victimarios se dejan aprehender sin ofrecer demasiada resistencia, conscientes de la existencia de nuestra tristemente célebre “puerta giratoria”, que desde hace un tiempo se encuentra lubricada y funcionando a pleno. Allí es donde los jueces garantistas hacen su agosto, ya que los autores de los delitos mencionados salen inmediatamente, incluso mucho más rápido que los policías que arriesgan su humanidad para detenerlos.

Es que, en muchos casos, incluso, los delincuentes poseen un amplio conocimiento legal de estas artimañas, que los pone casi a la par de un abogado penalista. Ellos saben que el arrebato sin armas tiene una pena menor, equiparable casi con la de un delito culposo. Y ni hablar si la falta es cometida por un menor, entonces el juez no dudará en liberarlo sin más trámite.

Claro que la esperanza es lo último que se pierde, por eso yo aspiro a que algún gobierno -no importa de qué bandería política sea- se ponga los pantalones largos y modifique el régimen de los menores delincuentes, de una vez por todas.

Pero además, en el contexto de la inseguridad, está cobrando una especial relevancia el tema de la usurpación de propiedad privada, que se está produciendo con mucha asiduidad poniendo en riesgo vida y bienes de ciudadanos que posean terrenos desocupados. Este delito fue puesto en duda por la ministra de Seguridad, Sabrina Frederic, antropóloga de profesión, quien increíblemente manifestó que no era una función del Estado intervenir en estas cuestiones, surgidas por la falta de viviendas.

Al no haber una intervención inmediata y adecuada por parte del Estado, que debería desalojar la intrusión de la propiedad privada sin más y restituirlas a sus legales propietarios, el tema cobra ribetes inimaginables.

En ese marco, para mucha gente inescrupulosa que se ocupa del Derecho, esta situación tan particular crea nuevas oportunidades de usurpación por parte de bandas perfectamente organizadas, que hacen pingues negocios a costa de las necesidades de la gente.

Y en medio de todo ese descontrol irrumpe la figura del secretario de Seguridad bonaerense, el inefable Sergio Berni, quien lejos de dejar una buena impresión por su proceder, parece haberse convertido en un émulo del general Patton, ataviado con armas largas y binoculares colgando del cuello, que lejos de dar una imagen de seguridad calza a la perfección con los condimentos de una acción militar.

Prometo seguir con este tema, hasta la próxima.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *