El Fortín empató 0 a 0 con Boca en el estadio Mario Alberto Kempes y quedó eliminado en los octavos de final de la Copa Argentina, tras caer 4 a 3 en la definición por penales. El equipo de Guillermo tuvo la clasificación en sus manos sobre el cierre, cuando Dilan Godoy (foto) estrelló un penal contra el palo y, minutos después, Álvaro Montero se convirtió en el héroe del Xeneize al contener dos disparos en la tanda. Así, Vélez se despidió del torneo después de un partido cerrado, en el que ambos tuvieron sus oportunidades y que terminó resolviéndose por detalles.
La noche cordobesa tuvo un desenlace tan cruel como inesperado para Vélez. Durante los 90 minutos, el Fortín logró sostener un partido intenso ante Boca y, cuando parecía que la clasificación podía quedar a su favor, tuvo la oportunidad más clara de toda la noche. Un penal sobre el final podía cambiarlo todo, pero la pelota terminó contra el palo. La definición desde los doce pasos hizo el resto.
El encuentro comenzó con mucha disputa en la mitad de la cancha y pocas ventajas. Boca intentó tomar la iniciativa y tuvo mayor presencia en campo rival, mientras Vélez buscó presionar y aprovechar los espacios que dejaba el conjunto de Arruabarrena. El equipo de Liniers consiguió mantenerse ordenado y evitó que las aproximaciones del Xeneize se transformaran en situaciones demasiado claras.
Con el correr de los minutos, Boca comenzó a encontrar algunos caminos para acercarse al arco de Tomás Marchiori, generó varias aproximaciones y tuvo mayor cantidad de remates, aunque la falta de precisión en los últimos metros mantuvo el marcador en cero. Vélez, por su parte, intentó responder con transiciones rápidas y ataques por las bandas, pero tampoco consiguió romper la última línea rival.
El complemento mantuvo buena parte de la misma historia. La defensa velezana respondió cuando fue exigida y Marchiori volvió a ser importante para sostener el cero. Sin embargo, Vélez también tuvo con qué lastimar. El ingreso de algunos de sus jugadores ofensivos le permitió ganar metros y acercarse con mayor frecuencia al área de Montero. El partido comenzó a entrar en una zona de máxima tensión: un error podía definir la serie que, hasta ese momento, parecía destinada inevitablemente a los penales.
Cuando el reloj marcaba 90+2 minutos, Vélez encontró una oportunidad inmejorable. Un despeje largo de cabeza de Elías Gómez le quedó a Dilan Godoy, que lo puso a correr al incansable Matías Pellegrini; éste, a pura velocidad, dejó en el camino a los dos centrales de Boca y se la cedió a Escobar que entraba solo en posición de 9, pero cuando el chico se preparaba para convertir, fue derribado por Álvaro Montero que salió desesperadamente a cortar y terminó cometiendo un claro penal. Para entonces, Manuel Lanzini ya no estaba en cancha y Dilan Godoy tomó la pelota con la posibilidad de convertirse en el héroe de la noche. Desde el banco, Guillermo aprobó la decisión. Era cuestión de convertir, abrazarse y pasar a cuartos de final. Pero el remate del delantero se estrelló contra el palo izquierdo de Montero, que se había arrojado hacia el otro lado y no llegó a intervenir. La pelota volvió al campo y ninguno de los jugadores de Vélez consiguió aprovechar el rebote. La clasificación, que había quedado a un disparo de distancia, volvió a escaparse.
El 0 a 0 fue definitivo y la Copa Argentina volvió a llevar al Fortín a una definición desde los doce pasos. La tanda comenzó con Lautaro Blanco convirtiendo para Boca, mientras Elías Gómez, con un disparo débil a media altura, se encontró con la primera gran aparición de Montero. El arquero se arrojó hacia su derecha y contuvo el remate del defensor velezano. Joaquín García respondió para el Fortín y Kevin Zenón volvió a poner al Xeneize arriba. Luego, Simón Escobar convirtió para Vélez y Enner Valencia tuvo en sus pies la posibilidad de ampliar la diferencia, pero Tomás Marchiori le atajó el remate.
La tensión aumentó todavía más. Rodrigo Aliendro convirtió para Vélez y Leonel Flores hizo lo propio para Boca. Todo quedó en manos del quinto ejecutante de cada equipo. Carlos Palacios no falló para el Xeneize. Vélez necesitaba convertir para mantenerse con vida, pero nuevamente apareció Montero. El colombiano volvió a tirarse hacia su derecha y esta vez le tapó el remate a Thiago Silvero, sellando el 4 a 3 definitivo y la clasificación de Boca a los cuartos de final.
La tanda dejó a Montero como la gran figura de la definición. El arquero de Boca detuvo dos penales y terminó inclinando una serie en la que Marchiori también había tenido su momento al contener el disparo de Valencia.
Para Vélez, la eliminación deja la sensación de una oportunidad perdida. El equipo tuvo el triunfo al alcance de la mano en el descuento, pero el palo se interpuso entre Godoy y la clasificación. Apenas unos minutos después, el mismo arco que había mantenido con vida a Boca terminó viendo cómo Montero detenía el último penal y sentenciaba la historia. Como sea, Vélez volvió a mostrar un déficit desde los doce pasos: convirtió sólo tres de los seis penales ejecutados.
El partido también tuvo un condimento especial por los antecedentes entre ambos equipos. Vélez y Boca ya habían protagonizado una recordada semifinal de Copa Argentina en 2024, también en Córdoba, aunque aquella vez fue el Fortín se impuso en un vibrante 4 a 3. Dos años después, la historia se invirtió: Boca ganó desde los doce pasos y dejó al conjunto de Liniers en el camino.
Para Guillermo Barros Schelotto, la derrota no significó necesariamente un reproche hacia sus dirigidos. El entrenador destacó el rendimiento de su equipo y consideró injusta la eliminación, aunque evitó buscar excusas en el arbitraje. Después del encuentro, incluso valoró el trabajo de Sebastián Zunino.
La caída significa el final del recorrido de Vélez en la Copa Argentina 2026. El equipo había llegado a esta instancia después de superar a Gimnasia y Tiro de Salta y buscaba meterse nuevamente entre los ocho mejores del certamen. Sin embargo, la falta de gol durante los 90 minutos y la posterior tanda de penales terminaron dejando al Fortín fuera de competencia.
Más allá del golpe, Vélez deberá mirar rápidamente hacia adelante. El equipo continúa con objetivos importantes en el Torneo Clausura -este sábado a las 21:15 recibe a Estudiantes en el Amalfitani- y deberá recuperar energías después de una eliminación que se decidió por la impericia de Godoy y por errores decisivos del DT.
Federica Feifer

Tal cual. El comentario responde exactamente a lo sucedido dentro del campo de juego. Se podía haber ganado pero se perdió. No hubo durante el encuentro grandes diferencias entre ambos equipos. Siempre pensé y lo seguiré haciendo que penal bien pateado debe ser gol. Otra vez será, a no bajar la guardia. Esto sigue.