El hecho se produjo en un edificio de Pieres al 300. Los malvivientes ingresaron al departamento luego de treparse por el balcón del primer piso. Alertados por una vecina, efectivos de la Brigada lograron evitar que se perpetrase el robo y detener a dos de los tres delincuentes, tras una cinematográfica persecución vehicular por las calles del barrio.
En la noche del domingo 22 de marzo, un episodio singular alteró la tranquilidad de esa porción del barrio. Poco después de las 23, un hombre de mediana edad se impulsó en su compañero y tomó altura hasta lograr treparse por el balcón del primer piso e ingresar a un departamento del edificio ubicado en Pieres 327, a metros de Caaguazú. No obstante, la escena logró ser vista por una vecina, quien no dudó en llamar en forma inmediata al 911 y precisar, además, que ambos malvivientes habían descendido de un Peugeot 207 color gris, estacionado en la esquina de la vivienda.
Minutos más tarde, efectivos de la Brigada de Investigaciones Comunales 9, que coordina el comisario Sebastián Piñero, se hicieron presentes en el lugar y observaron a un hombre que paseaba un caniche. Éste, al percatarse de la presencia del vehículo -sin identificación policial pero con balizas encendidas- volvió sobre sus pasos, lo que llamó la atención del personal policial. Al ser interrogado, se constató que el hombre no era vecino del lugar y que tenía un destornillador y un elemento cortante entre sus prendas, lo que generó su inmediata detención.
En paralelo, una nueva llamada al 911 alertó sobre dos hombres que, tras bajarse de un Peugeto 207 gris, intentaban robar un vehículo en la esquina de Pieres y Caaguazú. Al advertir la presencia de los efectivos que se desplazaban hacia esa esquina, uno de ellos salió corriendo hacia Fonrouge hasta subirse al Peugeot y emprender la fuga. Allí se inició una intensa persecución -tomando incluso algunas calles en contramano- que culminó en Basualdo, a metros de Rivadavia, cuando el vehículo de los delincuentes se subió a la vereda e impactó contra un árbol que cayó de lleno sobre otro vehículo estacionado. En ese instante ambos sujetos intentaron continuar huyendo a pie; uno de ellos fue detenido por el personal policial y el otro logró fugarse.
Minutos más tarde, al regresar al domicilio donde se había producido la entradera, los efectivos se encontraron en la vereda con el dueño del departamento que ya había regresado a su hogar, y juntos constataron que, más allá de la puerta balcón forzada y el desorden del departamento, gracias a la rápida intervención policial los malvivientes no habían logrado sustraer ninguna pertenencia de la vivienda.
Tomó intervención el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 50, Secretaria N° 51, cuyo magistrado dispuso la detención de ambos involucrados (uno de nacionalidad colombiana, de 36 años de edad; y otro ecuatoriano, de 27) además del secuestro del rodado. El hecho fue caratulado como “robo agravado con escalamiento, en modalidad ausencia de moradores”.
El caniche utilizado como cebo, fue derivado a una organización protectora de animales.
