Desde hace más de dos años, la plaza Sarmiento, de Cosquín y Tuyutí, en Liniers, permanece sin agua. A pesar de los reiterados reclamos de los vecinos, no funciona ninguno de los seis bebederos. El hecho se suma a la falta de poda y la desatención de los juegos infantiles y la posta aeróbica.
Desde hace poco más de un siglo, la plaza Sarmiento se convirtió en el pulmón verde de Las Mil Casitas de Liniers. Delimitada por Tuyutí, Cosquín, Humaitá y el pasaje El Rastreador, fue tomando forma a partir de la tierra que se quitó de los predios linderos para permitir la colocación de los cimientos de las futuras “casitas”. De allí que desde entonces se muestre sobre un terreno elevado, para seguir cosechando recuerdos en las nuevas generaciones de vecinos que la visitan a diario.
Sin embargo, su rica historia se ve opacada por la marcada desatención que padece. Los seis bebederos FB que se ubican en distintos puntos de la plaza permanecen sin funcionar desde hace más de dos años. “Vengo con mis hijos a la caída de la tarde, cuando llego del trabajo, para que se diviertan en las hamacas, corran y jueguen a la pelota, pero tenemos que traernos botellas de agua porque ya nos acostumbramos a que los bebederos no funcionen”, cuenta Andrea, vecina de Boquerón y Timoteo Gordillo. Y luego aclara “además varios juegos están rotos o tienen tornillos sobresalidos, lo mismo ocurre con los aparatos de la posta aeróbica, y eso es muy peligroso”.
Pero eso no es todo. “Ya no recuerdo cuándo fue la última vez que podaron los árboles, y como consecuencia, los días ventosos optan por cerrar las rejas de la plaza para evitar accidentes ante la eventual caídas de ramas”, explica José Manuel, referente de la murga “Los Pizpiretas de Liniers”, que suele ensayar en la Sarmiento.
Parte de esos reclamos fueron tratados por la Junta Comunal 9 a comienzos de abril pasado. No obstante, a pesar de la insistencia de los vecinos, a la fecha continúan sin ser solucionados.
“Hay un problema con la cañería de Aysa”, deslizaron los juntistas, pero aún no hay prevista una fecha para que los bebederos vuelvan a funcionar.
Como se sabe, tal como lo dispone la Ley de Comunas, el mantenimiento integral de las plazas y plazoletas barriales es responsabilidad directa de la Junta Comunal.
