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Preocupación por un caso de violencia policial en el parque Avellaneda

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Vecinos y organización sociales hicieron saber su profundo malestar y su preocupación por el desmedido accionar de un efectivo de la Policía de la Ciudad sobre una joven que intentaba vender ropa usada sobre una de las veredas del parque. El hecho se produjo el domingo pasado en horas de la tarde en el marco de un operativo de control del espacio público y aún ninguna autoridad se expresó al respecto.

Los vecinos de Parque Avellaneda manifestaron su más enérgico repudio ante un insólito episodio de violencia institucional ocurrido el domingo 29 de marzo en horas de la tarde. El incidente, que tuvo como protagonistas a efectivos de la Policía de la Ciudad, se desencadenó durante un operativo de control del espacio público destinado a desalojar la venta informal en la zona.

Según reportaron testigos directos -y tal como se pudo observar luego en diversos videos viralizados rápidamente a través de las redes sociales- la intervención policial escaló de forma innecesaria cuando un agente de la Seccional 9C, de Parque Avellaneda, redujo violentamente a una joven que intentaba comercializar ropa usada sobre uno de los terraplenes del predio.

Durante varios minutos, el efectivo maniató a la joven tomándola violentamente de los brazos y el torso con la intención de esposarla, al tiempo que hacía oídos sordos a los insistentes reclamos de vecinos y transeúntes que le exigían que la soltase. Poco después, la mujer fue detenida y permaneció encarcelada durante toda la noche en la seccional. Como si fuera poco, además se le inició una causa.

En las imágenes puede observarse con claridad el uso desproporcionado de la fuerza contra la mujer, quien, de acuerdo con los testimonios recogidos en el lugar, nunca presentó ningún tipo de resistencia al procedimiento. Esta situación generó una reacción inmediata de los transeúntes, quienes increparon a los uniformados por el trato otorgado a una trabajadora informal.

Este hecho, no obstante, no parece ser un caso aislado, ya que en los últimos meses se han registrado otros despliegues similares en diversos puntos de la Comuna 9 bajo el argumento oficial de “ordenamiento urbano”, afectando también a otros sectores vulnerables como el de los recicladores urbanos. La creciente presencia de operativos de este estilo ha puesto en alerta a organizaciones sociales y vecinos, quienes denuncian una “política de criminalización de la pobreza en el espacio público”.

Así lo expresó el Parlamento de las Mujeres, Géneros y Disidencias de la Legislatura porteña, que manifestó su “preocupación y profundo malestar con la actuación de la Policía en el Parque Avellaneda”. Y luego advirtió que “el procedimiento resulta inaceptable ya que, en primer lugar, la detención policial en un operativo de detección de contravenciones no puede incluir violencia física. A eso se le suma el hecho de que se trata de una mujer vendedora ambulante trabajando por su subsistencia y en el procedimiento debería haber intervenido una agente policial femenina”. En ese sentido, subraya que “resulta evidente que éste y otros hechos precedentes, tales como las requisas en la vía pública que se vienen repitiendo en los últimos días, manifiestan graves deficiencias en la formación de los agentes policiales” y solicita que el Ministerio de Seguridad porteño “adopte las medidas necesarias para sancionar los hechos referidos y garantizar la formación de los agentes policiales en concordancia con las normativas establecidas por la Constitución Nacional y local, así como de las normas que prohíben la tortura y otros tratos crueles inhumanos y denigrantes”.

En ese sentido, recordó que “la Policía de la Ciudad ejerce en forma sistemática violencias sobre mujeres, diversidades, niñeces y adolescentes en desalojos de viviendas, personas en situación de calle, manifestaciones y protestas, requisas en transporte público y en barrios populares, mediante acciones no acordes con el estado de derecho”.

En línea con ese comunicado se expresó también la Colectiva de Género y Diversidades de la Comuna 9 y la Comisión de Género y Disidencias del Consejo Consultivo Comunal 9. “Remarcamos nuestro más enérgico repudio al accionar violento de la Policía de la Ciudad ocurrido en Parque Avellaneda, durante un operativo de desalojo a trabajadores y trabajadoras manteras”, comienza diciendo el texto, y luego remarca “denunciamos especialmente la agresión física ejercida por un efectivo policial contra una mujer que se encontraba trabajando de manera precaria para sostener su vida. Este hecho no es aislado: forma parte de una lógica sistemática de criminalización de la pobreza y de persecución hacia quienes subsisten en la informalidad”. En ese sentido, agrega “no puede haber políticas públicas basadas en la violencia, ni seguridad construida a costa de vulnerar derechos, especialmente de mujeres y diversidades que ya enfrentan múltiples desigualdades”.

Y concluye “exigimos el inmediato esclarecimiento de lo sucedido, la identificación y sanción de los responsables, y el cese de la violencia institucional en nuestros barrios. La dignidad no se reprime. El trabajo no es delito”.

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