Con más de 60 años en el sacerdocio, el padre Horacio Fasce continúa siendo una figura central en la vida cotidiana de Domselaar, Partido de San Vicente, acompañando a una comunidad en constante crecimiento.
En Domselaar, la vida comunitaria encuentra uno de sus pilares en la capilla Santa Clara de Asís, allí donde el padre Horacio Fasce desarrolla su labor pastoral desde hace años, consolidándose como una figura cercana y reconocida por los vecinos.
A lo largo de su extensa trayectoria, marcada por más de seis décadas de sacerdocio, su presencia fue constante en distintos momentos de la vida de la comunidad, acompañando celebraciones, encuentros y situaciones irrepetibles que forman parte de la historia local.

Celebración en la capilla Santa Clara de Asís durante sus 150 años, con la participación de vecinos de Domselaar y de barrios cerrados como Domselaar Chico, Estancias de Domselaar Chico, Los Tilos y Las Margaritas.
En ese marco, la reciente celebración por los 150 años de la capilla reafirmó el rol de este espacio como punto de encuentro para vecinos de distintas generaciones. Allí se reflejó también el crecimiento de la localidad, con la participación de familias que se han sumado en los últimos años.
Entre ellas, residentes de barrios cerrados como Domselaar Chico y Estancias de Domselaar Chico, así como de barrios como Los Tilos y Las Margaritas, que encuentran en la capilla un espacio de integración y regocijo espiritual.
Pero la historia del padre Fasce también incluye experiencias que reflejan su espíritu activo y su conexión con la historia del país.
El cruce de la Cordillera de los Andes a caballo es uno de los hitos más destacados de su vida, una experiencia que llevó adelante incluso superados los 80 años y que conecta su historia personal con uno de los momentos más emblemáticos de la Argentina.
El padre Horacio Fasce junto al grupo con el que realizó el cruce de la Cordillera de los Andes a caballo, una travesía que simboliza esfuerzo y superación.
Hoy, en un contexto de crecimiento sostenido, su figura continúa siendo un punto de referencia para la comunidad, acompañando a vecinos de distintas realidades y consolidando un espacio donde la fe y la vida cotidiana se encuentran y se potencian.

