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Se multiplican los reclamos por falta de higiene en Liniers y Mataderos

La reciente instalación de contenedores más pequeños y espaciados en el marco de un servicio irregular en materia de recolección, genera la acumulación de enormes pilas de basura en torno a los recipientes. Y si a eso se le suma la desatención de algunos vecinos que no respetan el horario para sacar la basura, el combo se transforma en un cóctel letal. Ante la falta de respuesta del Gobierno porteño, los olores nauseabundos y los roedores comienzan a apoderarse del espacio público.

A comienzos de febrero de 2011, Liniers y Mataderos se convertían en los dos únicos barrios porteños en estar cien por ciento contenerizados. Desde entonces, los vecinos debían cambiar sus hábitos con la basura y evitar dejar la bolsa de residuos en la puerta de sus casas para trasladarla al contenedor más cercano de la cuadra. Por entonces, 1.600 contenedores se distribuían en el perímetro comprendido por General Paz, Juan B. Justo, Escalada y Directorio. Tras ese plan piloto, la iniciativa se fue replicando luego en el resto de los barrios de la Ciudad y algunos años más tarde llegaron los contenedores diferenciados, para separar los deshechos de los materiales reciclables.

En ese marco, los vecinos debieron adaptarse a esta nueva modalidad, respetando el horario para sacar la basura (domingos a viernes de 19 a 21) y ubicando la bolsa de residuos en el interior del contenedor. Claro que muchas veces, este último punto resulta técnicamente imposible de cumplir, ya que muchos contenedores rebalsan de basura a partir de la escasez de unidades y un servicio de recolección deficitario, que necesariamente requiere una frecuencia mayor.

No obstante, este panorama se volvió aún más hostil cuando a comienzos de febrero pasado el Gobierno porteño optó por reemplazar en varios puntos de la Comuna 9, los contenedores negros por otros más pequeños de color gris, con menor capacidad de carga y, lo que es peor, en menor cantidad. En muchos casos se observa un único contenedor por cuadra que, por lo general, suele estar desbordado de basura.

“Estos contenedores nuevos no son nada prácticos, se abre la tapa de un lado solo y tienen muy poca capacidad. Y por lo que veo, los siguen instalando en otras partes del barrio”, dice Fabián Peroni, vecino de Montiel al 1200, quien además padece a diario las pilas de basura que se acumulan junto al único contenedor de la cuadra, ubicado exactamente en la puerta de su casa. “Hicimos todo tipo de reclamos: en el 147, en forma personal en la Comuna 9 y hasta al propio Jorge Macri, en sus redes sociales, pero jamás nos respondieron. No solamente yo, sino también el resto de los vecinos del PH donde vivo”, subraya muy molesto Fabián y agrega que “encima el servicio de recolección de residuos es pésimo. Pasan cuando quieren”.

Su caso adquiere una relevancia mayor, ya que su casa da al frente y debe padecer los olores nauseabundos que se generan en torno al contenedor. “El olor llega hasta la terraza, y ni hablar de las ratas que se pasean a cualquier hora por la vereda”, explica, y remarca que la situación se agrava aún más los fines de semana y los feriados.

Toda esta situación irregular (falencias en el servicio de recolección, contenedores chicos y desbordados de basura, vecinos desaprensivos, olor nauseabundo, roedores, etc.) no tarda en generar malestar en los vecinos que, en ocasiones, optan por trasladar el contenedor a otro sector de la cuadra, para evitar tener que padecerlo en carne propia. “Hasta hace un tiempo este contenedor estaba diez metros más allá, de hecho el cordón está pintado de amarillo para indicar la ubicación, pero se ve que a alguien se le dio por correrlo hasta mi casa”, cuenta Fabián y se pregunta “¿Sirve para algo pagar el ABL, porque en mi caso y en el de varios de mis vecinos, el barrido y la limpieza brillan por su ausencia”.

1 pensamiento en “Se multiplican los reclamos por falta de higiene en Liniers y Mataderos”

  1. Viví mi vida en mataderos , vivo en Liniers y donde vivo el camión pasa religiosamente como los barrenderos, el causante varias veces son los mismos vecinos con falta de educación.

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