Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
April 13, 2024 7:07 am
Cosas de Barrio

“Desde diciembre pasado empezamos a ver un recrudecimiento de la pobreza”

Tras el reciente mensaje del Papa Francisco, en el que remarcó la importancia del Estado para garantizar la justicia social y la redistribución de la riqueza, el párroco de San Cayetano, Lucas Arguimbau, brindó detalles sobre el funcionamiento del comedor comunitario del santuario de Liniers, que diariamente entrega 600 platos de comida y depende casi pura y exclusivamente de la solidaridad de los fieles.

El 7 de marzo próximo el Padre Lucas Arguimbau cumplirá tres años al frente del santuario de San Cayetano, el símbolo más importante de la fe católica en la Ciudad de Buenos Aires, que funciona en el barrio de Liniers. Pero no sólo eso. San Cayetano es, además, uno de los termómetros más precisos para medir y observar la realidad social que padece la población más vulnerable, esa que se acrecienta día tras día. Aunque asumió como párroco en plena pandemia, el Padre Lucas aseguró recientemente en una entrevista televisiva que “el año pasado me tocó ver algo que no había visto hasta entonces, la imagen más fuerte desde que estoy en el santuario: una nena de unos 6 años revisando la basura, algo que duele en lo más hondo del alma y muestra a las claras una realidad innegable”.

Consultado al respecto, el sacerdote manifestó que “desde diciembre pasado empezamos a ver un recrudecimiento de la pobreza, y lo más doloroso es que vemos familias enteras y chicos en situación de indigencia”.

Como se sabe, uno de los elementos distintivos del santuario con sede en Cuzco 150, es el área del servicio social, que funciona al 220 de la misma arteria. Allí, entre otras posibilidades que San Cayetano le brinda a la población más vulnerable, se destaca el comedor comunitario. Actualmente se sirven allí unas 600 porciones diarias. “Con la pandemia se quintuplicó la cantidad de gente que asistía al comedor, pasamos de tener 130 porciones diarias a días en los que superábamos las mil. Hoy no llegamos a esa cifra, pero el número se está acrecentando día tras día”, advirtió el Padre Lucas.

Consultado sobre el perfil de la gente que se acerca al comedor a buscar un plato de comida, el sacerdote explicó que “asistimos a gente de la calle, pero también a familias que vienen con tappers y retiran las porciones que luego comen en sus casas. Y eso está muy bien porque, además de descomprimirnos el comedor, evitamos que se pierda el encuentro familiar en torno a la mesa”. Pero hay algo más, el párroco subrayó además que “tenemos una importante cantidad de voluntarios que colabora en el comedor, que también necesita de la solidaridad de la gente para darle de comer a su familia. Es un porcentaje que siempre lo hemos notado, pero que lejos de revertirse, se acrecienta”.

A diferencia de otros comedores comunitarios donde el aporte estatal resulta indispensable, en el de San Cayetano el funcionamiento guarda una relación directa con las donaciones que periódicamente realizan los fieles y hasta algunos comercios linderos. “Los alimentos con los que elaboramos nuestras 600 porciones diarias provienen, en su mayoría, de la solidaridad de los peregrinos y asistentes al santuario. Además, por ejemplo, la panadería La Gironda, de Ciudadela, nos dona el pan todas las mañanas para que desayune mucha gente en situación de calle. Unas cuarenta porciones las tenemos gracias al aporte del Gobierno de la Ciudad”, aseguró el Padre Lucas.

La ausencia del Estado, sin embargo, en San Cayetano se encarna en otro aspecto no menos doloroso. “Notamos que hay una gran población de gente con discapacidad y enfermos psiquiátricos que viven en situación de calle -remarcó el párroco- que están a la buena de Dios. Eso es muy triste, y allí no hay ninguna presencia del Estado, dependen pura y exclusivamente de comedores como el nuestro para subsistir”.

Quienes deseen donar alimentos al comedor podrán acercase a la Secretaría del santuario (Cuzco 150) o bien cristalizar su aporte a través de transferencias bancarias a la cuenta corriente 24137/1 del Banco Supervielle, CUIT 30-53780399-8, CBU 027002291C000241370046, alias san.cayetano.liniers. Más información en: https://www.sancayetano.org.ar/colabora-con-el-santuario/ o vía whatsapp al (11)4141-0751.

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