Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
October 18, 2021 1:54 am
Cosas de Barrio

La Ley de Educación Sexual Integral, más que obligatoria, necesaria

Desde hace 15 años plantea desde la escuela una oportunidad para dialogar en familia

Por la Lic. Vanesa Aichino (*)

En la extensión de nuestro territorio, la Educación Sexual Integral comúnmente llamada ESI, se reconoció como un derecho después de la sanción de la Ley N° 26.150 en el año 2006. Esta norma determina que todos los estudiantes reciban educación sexual integral en los establecimientos educativos tanto de gestión estatal como privada de todas las jurisdicciones, abarcando los niveles inicial, primario y secundario. La ley tiene su espíritu fundacional dentro del marco de los derechos humanos. Se establece como parte de las responsabilidades del sistema educativo para cumplir con regulaciones nacionales e internacionales, como la Convención sobre los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes y la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.

Evaluando el tiempo transcurrido desde su promulgación y la redacción consensuada de lineamientos curriculares comunes para todo el país, la experiencia avala que se ha avanzado en la institucionalización de la ESI, pero que aún falta camino por transitar para su efectivo arribo a todas las aulas del país. ¿Es acaso posible no enseñarla? La respuesta es no. Toda institución educativa debe contemplarla en sus contenidos curriculares, aún cuando la considere contraria a sus principios o misiones. Se debe implementar y evaluar su cumplimiento. En las planificaciones de los maestros comenzaron a aparecer estas temáticas y se incluyeron en los Proyectos Educativos de cada institución.

El Ministerio de Educación porteño se ha dedicado a promover e impulsar la transformación requerida en las escuelas y en las competencias docentes, de acuerdo con los principios de la ley y los contenidos aprobados para esta educación. En todas las instituciones se crearon equipos de referentes con diversos integrantes de la comunidad educativa. Estos actores cumplen con las funciones de capacitarse, difundir y socializar lo aprendido, como también estar al tanto del estado de situación de cada establecimiento.

Así, se han incorporado a la agenda educativa jornadas de cumplimiento obligatorio. El Ministerio sugiere posibles temáticas, pero es cada escuela la que arbitra los contenidos a ser trabajados, excepto en la que se realiza cada mes de octubre, llamada “ Educar en igualdad, Prevención y erradicación de la violencia de género”  e implementada  en todo el país a partir de la sanción de la Ley 27.234. Esta jornada tiene como objetivo que los alumnos, las alumnas y docentes, desarrollen y afiancen actitudes, saberes, valores y prácticas que contribuyan a prevenir y erradicar la violencia de género.

Las escuelas cumplen un rol fundamental en la transmisión de un concepto integral y multidimensional de la sexualidad, que promueva el cuidado del cuerpo, la salud y los derechos humanos. El Ministerio de Educación elabora los contenidos curriculares obligatorios mínimos, graduales y transversales, teniendo en cuenta las distintas etapas de desarrollo de los estudiantes. Se trata de contenidos básicos para trabajar grado por grado o año por año, que atraviesan todas las áreas de aprendizaje pudiéndose trabajar las temáticas en cualquier materia o espacio curricular o con proyectos interareales. No es preciso acordar o pedir autorización a las familias, porque es una responsabilidad que tiene la escuela. Puede ocurrir que algunos establecimientos educativos decidan abordar, además de los contenidos mínimos, otras temáticas de interés, producto de la necesidad institucional o de su comunidad educativa. Aquí es importante tener en cuenta que esos temas sean adecuados a la etapa evolutiva de los estudiantes. En el nivel secundario, además, hay un Espacio Curricular Específico Obligatorio (ECEO) para el tratamiento de diversos aspectos de la ESI.

En ese marco, resulta indispensable convocar a las familias a trabajar en forma conjunta los contenidos de Educación Sexual Integral, ya que están presentes en nuestra vida cotidiana. Esto se ve favorecido si se informa a las familias sobre los contenidos que se abordan en los establecimientos educativos, para que en los hogares puedan seguir tratándolos junto a las inquietudes que se presenten a partir de lo trabajado. Es una oportunidad interesante para abrir el diálogo con los estudiantes, cualquiera sea su edad. Con más frecuencia se hacen evidentes estas inquietudes de los niños, niñas y adolescentes a sus familias y sus docentes. La sexualidad es un tema que reclama, como nunca antes ha ocurrido, la necesidad de ser aprehendida y analizada, es decir pensada, como una dimensión fundante de nuestra personalidad. La ESI visibiliza “lo invisible”, fomentando la circulación de la palabra y dando espacio a “lugares de habla”.

Contenidos que se abordan en cada nivel de enseñanza

En el nivel inicial se promueve la forma de relacionarse con los demás, la valoración de sí mismo y del otro, el inicio de la construcción de la identidad, la incorporación de las primeras normas, las pautas de higiene y el cuidado del cuerpo, y las primeras nociones sobre las diferencias físicas entre las personas. En la escolaridad primaria los contenidos se organizan en dos grandes ejes: “El cuidado del cuerpo” y “Las relaciones con uno mismo y los demás”. Abarcando, por ejemplo, en primer ciclo, el registro de los cambios corporales más importantes desde el nacimiento hasta la edad actual, el reconocimiento de las diferencias físicas entre las personas, el derecho a la identidad, el derecho y el respeto a la intimidad de uno mismo y de los demás, distintos tipos de familias y roles, expresar los sentimientos, etc. En segundo ciclo, los cambios corporales, la reproducción humana, la identificación de situaciones que vulneran el derecho a la intimidad, internet y los vínculos virtuales, juegos y mensajes en la web, la identificación de los cambios puberales y las causas que los provocan, la noción de la existencia de infecciones de transmisión sexual, el reconocimiento de la declaración Universal de los Derechos Humanos y de la Convención de los Derechos del Niño, los géneros y reparto de responsabilidades y de tareas, etc. En el secundario los contenidos giran en torno a cinco ejes: “Adolescencia, sexualidad y vínculos”, “Salud y calidad de vida”, “Anatomía y fisiología de la reproducción humana”, “Sociedad, sexualidad, consumo y medios de comunicación” y “Sexualidad, historia y derechos humanos”. 

A quince años de su sanción, el recorrido muestra que una ley no es suficiente para transformar la realidad, pero sí es un gran comienzo para seguir profundizando el desafío.

(*) Aichino es licenciada en Educación y directora de la Escuela 4 D.E. 20 “Félix de Olazábal”, de Lisandro de la Torre y Ramón Falcón.

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