Periódico zonal del Barrio de Liniers para la Comuna 9
July 28, 2021 4:16 am
Cosas de Barrio

Cuando las normas de buena educación se contaminan con la política

Repercusiones por el saludo de un grupo de policías a la exministra Patricia Bullrich

Como en ediciones anteriores, el licenciado en Seguridad Alberto Meni Battaglia, comisario inspector retirado de la Policía Federal Argentina y ex gerente de Seguridad de Brinks Argentina, vuelve a aportar en esta columna su mirada sobre la problemática de la inseguridad. En esta ocasión ofrece su parecer sobre el singular episodio ocurrido hace unos días, en el que un grupo de policías de la Bonaerense saludó con la venia a la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Meni Battaglia es, además, profesor de Eje del Derecho y de Derecho Administrativo en la Escuela de Cadetes de la Federal, Juan Ángel Pirker.

Muchas veces nos hemos preguntando qué importancia puede tener ese acto sencillo que utilizamos a diario y que ponemos en práctica con un beso en la mejilla o en ambas, como en Europa. En ocasiones, se dibuja también con una inclinación de cabeza, un movimiento con la mano o, actualmente, con el simple choque de los nudillos, como nos enseñó este maldito virus que vino a trastocar nos nuestras vidas en todos los aspectos, incluso en el más básico y esencial: el saludo.

Claro que también hemos escuchado aquello de “a este le niego el saludo, no lo merece”. Tal vez esa sea la forma más cabal de demostrarle al otro un desprecio rotundo y manifiesto, que evite cualquier tipo de dudas al respecto.

Y yendo ya al tema que nos ocupa ¿Cuántas veces hemos presenciado el desprecio de mucha gente hacia las fuerzas policiales? Sobre todo en manifestaciones populares y en espectáculos deportivos -en el fútbol, fundamentalmente- donde “palo porque bogas y palos porque no bogas”. Es habitual incluso que cuando la Policía realiza una intervención exitosa, se diga “bueno, cumplieron con su deber”, pero cuando ocurre lo contrario, entonces se escucha “siempre igual, nunca hacen nada bien”. Estas actitudes no sólo se observan en particulares, sino también muchas veces en las mismas autoridades que incluso, en ocasiones, hasta les retiran el saludo.

Tal vez por eso, cuando aparece algún funcionario que se destaca por la defensa que hace en forma justa de algún policía, esa actitud es reconocida y apreciada por las autoridades y los efectivos policiales. Como ocurrió hace algunos días, cuando un grupo de policías de la Bonaerense se cruzó en Villa Gesell con la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que se aprestaba a presentar su libro. Al verla, se colocaron en posición de firmes y le efectuaron en forma respetuosa, sin más, el tradicional saludo militar. Muchos de los que estaban allí coronaron el gesto con un cerrado aplauso. Aquí no hubo retiro del saludo sino todo lo contrario: otorgamiento del mismo con respeto y admiración. Lejos de cualquier lectura político/partidaria, se impusieron las normas de la buena educación y en los tiempos que corren, no es poca cosa. Hasta la próxima.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *