Inicio   Editorial  Sociedad  Educación  Espacio Público Contacto Javascript DHTML Drop Down Menu Powered by dhtml-menu-builder.com

EL DEPORTE, UN CAMINO FUNDAMENTAL HACIA LA INCLUSIÓN


Club social. Desde siempre, los clubes de barrio han sido sinónimos de integración social. El aumento de las tarifas se presenta como un escollo para el cumplimiento diario de su labor.

03/11/2019

La importancia de los clubes de barrio en la integración de quienes son víctimas de la vulnerabilidad social y económica


Por la Lic. Delia Carro Evangelista (*)


La actividad física y el deporte en general resulta una actividad prioritaria para aquellos niños, adolescentes y adultos socioeconómicamente vulnerados, no sólo por su incidencia en la salud sino como medio de inclusión social. Estas actividades pueden tomar la forma de asistir a un espectáculo recreativo, de una práctica para el tiempo libre o incluso como medio para obtener logros de alta competición. En este sentido, el deporte no sólo favorece la inclusión, sino que además involucra una diversidad de personas en cuanto a edad, género, etnia, religión, nivel sociocultural y vocación.

Claro que la actividad deportiva no es nueva ni siempre se correspondió con los deportes y prácticas gimnásticas que conocemos. Los investigadores de la antropología social ubican en el año 33.000 a.C., lo que podrían considerarse las  primeras actividades deportivas, que consistían en danzas rituales que permitían a los hombres estar físicamente en forma para las actividades de supervivencia, como la caza, la pesca y la defensa del grupo tribal. Danzas que procedían de la historia y desarrollo cultural del grupo, a través de las cuales no sólo adquirían destreza física sino que expresaban honras, sentimientos y valores en relación a sus ancianos y antepasados fallecidos.

A partir de estos estudios, se fueron desarrollando muchas teorías sobre el origen de los deportes desde época prehistórica y, poco a poco, todas las civilizaciones antiguas conocidas progresaron en su desarrollo, buscando siempre obtener un beneficio social en este tipo de prácticas. Entre ellas, podemos nombrar la Mesopotamia en Asia Menor, Egipto, Grecia como creadora de los primeros Juegos Olímpicos, Roma y luego, las justas y torneos en los reinos medievales de Europa; la danza, natación, equitación y atletismo considerados los juegos “burgueses” del Renacimiento, tendencia que continuó luego en la Edad Moderna. Los deportes comenzaron a popularizarse a partir de la Revolución Francesa, alcanzando una gran variedad de actividades, complejización, reglamentación y diversificación en todos los niveles sociales.

Actualmente el deporte es valorado como institución social por su impacto en los grupos de alta vulnerabilidad, considerando tres niveles: a) En el nivel individual, brinda a los jóvenes la oportunidad de adquirir habilidades físicas y deportivas, aumenta su autoestima, desarrolla destrezas y aptitudes, e impulsa el cuidado de la propia salud. Asimismo, como ocupación para el tiempo libre, promueve el conocimiento y la aceptación de reglas, además de transmitir valores educativos tales como el esfuerzo, la perseverancia y el espíritu de equipo. b) En el nivel social, el deporte refuerza la identidad personal y propicia oportunidades de empleo. c) En el nivel grupal, el deporte funciona como una vía de inclusión social ya que posibilita interacciones y relaciones sociales a partir de las cuales las personas desarrollan vínculos de amistad y compañerismo, adquieren habilidades y competencias convivenciales para una vida sana y plena en función de asumirse como sujetos de derechos.

En este cometido, casi desde su surgimiento a mediados del siglo XIX, los clubes de barrio tienen el privilegio de ser los espacios donde se produce el encuentro social de los vecinos; la concurrencia de los grupos escolares que no tienen instalaciones propias en su escuela para las actividades físicas o la natación; la sostenida presencia de los hombres y mujeres que, al regreso de su trabajo, aspiran a una hora de actividad física para combatir el sedentarismo; las y los jubilados que allí se reúnen con sus amigos y vecinos de siempre; y, el alivio para los padres de aquellos adolescentes y jóvenes con mucho tiempo libre porque saben que sus hijos están en un ámbito saludable y protegido.

Dicen los historiadores porteños que en la década del 40’ se vivió el esplendor de los clubes de barrio. En esa línea y con mucha emoción, me permito traer el recuerdo de los relatos de mis  padres sobre las múltiples actividades deportivas, educativas, recreativas y sociales del Club Emilio Castro de Vélez Sársfield, hoy desaparecido, que estaba ubicado en la avenida Emilio Castro al 5600, entre Miralla y Albariño. Compartiendo esas diversas actividades, se formaron muchos noviazgos entre los jóvenes socios que, una vez concretados en matrimonio, conformaron las redes familiares que aún hoy se mantienen. Claro que ese no fue el único club que cerró sus puertas en los años subsiguientes. Los clubes de la Ciudad de Buenos Aires -aunque no fueron los únicos damnificados- atravesaron momentos de estabilidad y otros de penurias económicas. En todos los casos, cumplieron su función del mejor modo y sin claudicaciones a pesar de contar sólo con un magro apoyo o ninguno, por parte de las instituciones públicas. Sin embargo, para un porcentaje cada vez más amplio de habitantes, es fundamental el rol de inclusión social de estas instituciones por lo que deben ser apoyados para su recuperación y fortalecimiento.

En este sentido, considerando además su importancia en materia de inclusión social, resulta esencial que los clubes de barrio reciban apoyo económico, no sólo para el mantenimiento y mejora de sus instalaciones, sino también para la adecuación de espacios para el desarrollo del deporte inclusivo al que definimos desde dos vertientes: a) Como la actividad física y deportiva que permite la práctica conjunta de personas con y sin limitaciones o discapacidad, ajustándose a las posibilidades de los participantes y manteniendo el objetivo de la especialidad deportiva que se trate. Supone un ajuste o adaptación en las reglas y el material utilizado con el fin de fomentar la participación activa y efectiva de todos los que intervienen. b) Como una actitud hacia la práctica deportiva a todos los niveles que beneficia a la comunidad en sensibilización, conocimiento y respeto a la diferencia, así como al fomento de hábitos saludables a través de estilos de vida activos para todos los participantes, con y sin limitaciones o discapacidad.

En suma, se construye un “nosotros” social, educativo y deportivo.


(´*) La Lic. Carro Evangelista es especialista en Planificación y Gestión de  Políticas Sociales y vecina de Liniers.


Enviar a un amigo
 
 
 
   
 
  loading

 
POR EL ACCESO A LA UNIVERSIDAD PÚBLICA DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD


08/11/2019

Cosas de Barrio participó como invitado de prensa en el encuentro “Discapacidad y Universidad”, que tuvo lugar días pasados en el Salón del Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. El objetivo de la jornada fue poner de manifiesto las barreras que encuentran las personas con discapacidad cuando quieren estudiar o trabajar en algunas de las dependencias de las universidades públicas y, paralelamente, elaborar un acta acuerdo con el aval de los rectores de todas las altas casas de estudio, para impulsar y concretar las acciones necesarias. En ese sentido, el lema del encuentro fue “Educación Inclusiva, de Calidad y Pública”.


La jornada fue impulsada por los gremios docentes CONADU y FEDUBA, conjuntamente con el equipo técnico de Discapacidad del Dr. Jorge Rivas, diputado nacional mandato cumplido, quien en 2007 fue víctima de un violento ataque callejero que lo dejó cuadripléjico y hoy, a sus 58 años, la rehabilitación y las tecnología le permiten continuar desarrollando su vida familiar, profesional, académica y ejercer como presidente de la Comisión de Discapacidad de la Honorable Cámara de Diputados durante dos períodos legislativos.


El propio Rivas fue el encargado de abrir la jornada, señalando la importancia de la eliminación de barreras edilicias, actitudinales, comunicacionales y tecnológicas para que las personas con discapacidad puedan llevar una vida activa en la comunidad. Le siguió luego la Lic. Verónica Rusler, coordinadora del Programa de Discapacidad y Accesibilidad de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Facultad de Filosofía y Letras, quien todos los años ofrece un seminario mensual sobre el tema y actualmente, una diplomatura. Posteriormente fue el turno de los representantes de la UTN. En primer lugar, el Ing. Nahuel González, docente de UTN Nacional explicó con ayuda de proyecciones, los diversos programas gratuitos que permiten adaptar celulares, tablets y computadoras a las necesidades de comunicación, estudio y trabajo de la persona con discapacidad, facilitando su inclusión social. Del mismo modo, la Lic. Andrea Cortizo de UTN La Plata, conjuntamente con la Dra. Mariela Resches, investigadora del CONICET, presentaron un programa para la detección temprana de los problemas en el desarrollo del lenguaje en los primeros años de vida de un niño y su tratamiento. El mismo se encuentra en etapa de prueba y luego podrá ser puesto a disposición de la población.


A su turno, la Lic. Romina Finucci, de ASAM (Asociación de Sordomudos de Ayuda Mutua) dio lectura al documento que se enviará a los rectores de las universidades públicas para que suscriban un acuerdo tendiente a la eliminación de barreras de todo tipo, a fin de que las personas con discapacidad puedan ejercer su derecho al acceso, permanencia y egreso con titulación. En ese sentido, el Lic. Federico Montero, de CONADU/FEDUBA, se comprometió a llevar a la próxima paritaria docente universitaria la necesidad de cumplir con el cupo laboral para personas con discapacidad en la UBA.


Seguidamente, la Lic. Esp. Delia Carro Evangelista –vecina de Liniers y columnista de este medio- se refirió a las políticas públicas necesarias para que las personas con discapacidad puedan contar con los apoyos, adaptaciones y ajustes razonables, instando al trabajo conjunto con el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) y del INET (Instituto Nacional de Educación Técnica) para lograr que los productos e insumos necesarios se fabriquen en el país a un costo accesible para los usuarios, de manera de poder contrarrestar los costos de la importación. Sugirió además la importancia de que “todas las casas de estudios cuenten con plataforma virtual, que facilite el acceso de aquellas personas con severas limitaciones de su movilidad y dificultad para los traslados frecuentes”, para cerrar su alocución con un mensaje motivador: “los derechos ya los tenemos, ahora vayamos por las acciones concretas”.


El cierre del encuentro estuvo a cargo de la Dra. Graciela Morgade, decana de la Facultad de Filosofía y Letras y cordial anfitriona. Para finalizar se leyeron las adhesiones de organizaciones de discapacitados, asociaciones profesionales y gremiales de otras universidades, representantes parlamentarios y candidatos a serlo.


Es bueno destacar que la mayoría de los miembros del equipo técnico del Dr. Rivas, son vecinos de las Comunas 9 y 10, profesionales y académicos especialistas en esta insoslayable temática.

Enviar a un amigo
 
 
 
   
 
  loading


 
 
   
Publicite Aqu�
Publicite Aqu�
Publicite Aqu�
Publicite Aqu�
Publicite Aqu�

Encuesta

Resultado de las encuestas propuestas por el diario


Cultura

Agenda de espectáculos y eventos


Deportes

Toda la información de los deportes que nos apasionan


Breves Comunales

Toda la Información de la comuna


Entretenimiento

Area de distracción y recreamiento


Correo

Cartas Enviadas a Cosas de Barrio


Personajes

Personajes


Instituciones

Instituciones


Tránsito

Información de los hechos viales de la comunidad


Política

Información del ámbito político


Historia

Relatos y Hechos Reales del pasado


Literatura

Breves comentarios literarios


Policiales

Información de la actividad Policial



 
             
 
Publicite Aqu�
   
                 
Desarrollado por www.grupodeservicios.com.ar