Inicio   Editorial  Comunidad  Sociedad  Educación  Encuesta Contacto Javascript DHTML Drop Down Menu Powered by dhtml-menu-builder.com

LA INCLUSIÓN SOCIAL DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD, UNA ASIGNATURA PENDIENTE


Paredes que hablan. Agustín posa junto a uno de los emblemáticos murales que engalanan el barrio de Mataderos, cuya esencia, también está reflejada en su libro.

08/9/2019

La Argentina incumple desde hace años las obligaciones que imponen las convenciones internacionales sobre Discapacidad


Por la Lic. Delia Carro Evangelista (*)


Desde ediciones anteriores veníamos compartiendo el tema de  la inclusión educativa, una de cuyas facetas aún no se ha podido poner en práctica de forma abarcativa para todos los niños, adolescentes, jóvenes y adultos con discapacidad, tanto desde las políticas públicas como desde el interés de la comunidad. Se trata de derechos educativos consagrados en el Art. 24 de la Convención Internacional sobre los Derechos de la Persona con Discapacidad, aprobada en 2006 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y convertida en Ley N° 26.378, sancionada y promulgada en 2008. Además, en su carácter de Tratado Internacional suscripto por nuestro país como Estado Parte, en 2014 se le dio jerarquía constitucional incorporándola al art. 75 de la Constitución Nacional. 

Esta convención surge luego de 61 años de tratativas e intercambios, inicialmente entre los países miembros de la ONU y luego, con la activa participación de las organizaciones de personas con discapacidad o de familiares, con el objeto de lograr que sus demandas cobren fuerza y sean escuchadas y concretadas por la Asamblea General de la ONU. Poco a poco, se formaron grandes federaciones internacionales, dos de las cuales –IDA y RIADIS- promovieron la II Cumbre Global de la Discapacidad a la que aludimos en la edición de junio pasado.

Para entender este proceso es necesario remontarnos históricamente al surgimiento de una corriente de solidaridad social y preocupación gubernamental iniciada en 1945, una vez finalizada Segunda Guerra Mundial, en aquellos países participantes. En EEUU se iniciaron algunas acciones en el rubro de salud y rehabilitación, al constatar la enorme cantidad de soldados que regresaban del frente con diversas heridas y lesiones que los limitarían de por vida, tanto en lo físico como en lo psíquico, y afectarían su reincorporación a la vida activa. Todos los países, fueran aliados o beligerantes, se encontraron en la misma situación y mucho contribuyó al diseño de  soluciones conjuntas la creación, en octubre de 1945, de la Organización de las Naciones Unidas con 50 países firmantes, tomando como antecedente la Declaración de las Naciones Unidas de 1942 que congregaba a 26 países. Con el correr de los años, poco a poco, se llegó a reunir 193 países.

La situación de los heridos de guerra fue tratada en la Comisión de Derechos Sociales y paulatinamente, se incorporó el estudio de la situación de las  personas con limitaciones o discapacidades en general,  avanzando en cada período de sesiones en la determinación de sus necesidades y cómo resolverlas en el marco de la Declaración de Derechos Humanos, firmada en diciembre de 1948 en París, que consagra los derechos humanos que deben respetarse en todo el mundo.

En sus comienzos, el enfoque sobre la discapacidad se centró en las cuestiones de salud, los impedimentos, desde lo que se llamó el “modelo médico”. Poco después surgió la consideración de cómo preservar el patrimonio de aquellos a los que se designaba “incapaces” y se agrega la mirada del “modelo legal”.

Siguiendo el trayecto histórico, en 1972 la ONU definió que era necesario unificar la discusión sobre los grandes temas de salud, educación y trabajo, para diseñar acciones integradas en beneficio de las personas con discapacidad. En base a un documento posterior -el Plan de Acción Mundial por los Impedidos- a partir de 1982 comienza a perfilarse el diseño de la actual Convención.

Sin embargo, para lograr su inclusión en las discusiones internacionales, las personas con discapacidad y sus organizaciones adoptaron como lema la frase “Nada sobre nosotros sin nosotros” , que expresa la idea de que no puede decidirse una política pública sin contar con la participación directa de los miembros del grupo al que intenta beneficiarse. Este lema posiciona al colectivo de personas con discapacidad como sujeto de derechos y actores activos de la sociedad en una situación de igualdad con el resto de la población. Por ende, pueden oponerse libremente a las decisiones de la superestructura gubernamental en cuyo diseño no hayan participado.

Paralelamente con la Convención, “surge el modelo social” que parte de la premisa de que la discapacidad es una “construcción social”. Es decir que no es la deficiencia lo que impide a las personas con discapacidad su acceso a un determinado ámbito social, sino los obstáculos y barreras creados por la comunidad, que limitan e impiden la completa inclusión social y su poder de decisión.

La difusión de esta normativa por parte de las autoridades se ha realizado en forma precaria y exigua, contribuyendo a la desinformación de los vecinos de la ciudad y asimismo, dificultando la toma de conciencia. A raíz de ello, ocurrieron lamentables episodios de rechazo tanto de alumnos primarios como secundarios con discapacidad en algunas escuelas de diversos distritos. Felizmente, fueron pocos casos, lo que indica la comprensión y solidaridad de la mayoría.

Para tomar conciencia es bueno saber que, tal como ocurre con todas las convenciones internacionales en las que nuestro país participa como Estado Parte, el mismo está comprometido a cumplir con determinadas obligaciones, tales como presentar informes cada cuatro años a los diversos comités de seguimiento con sede en Ginebra. En el caso de la Convención sobre Discapacidad estamos en deuda porque incumplimos con la mayoría de los artículos y otros se cumplen parcialmente. Por ende, enviamos informes incompletos o con datos no fidedignos que generan observaciones del Comité. Actualmente, hace varios años que no enviamos los informes en los  plazos establecidos.


(´*) La Lic. Carro Evangelista es especialista en Planificación y Gestión de  Políticas Sociales y vecina de Liniers.


Enviar a un amigo
 
 
 
   
 
  loading

 
 
 
   
Publicite Aqu�
Publicite Aqu�
Publicite Aqu�
Publicite Aqu�
Publicite Aqu�

Seguridad

Toda la información sobre este tema que tanto nos preocupa


Cultura

Agenda de espectáculos y eventos


Deportes

Toda la información de los deportes que nos apasionan


Breves Comunales

Toda la Información de la comuna


Entretenimiento

Area de distracción y recreamiento


Correo

Cartas Enviadas a Cosas de Barrio


Salud

Salud


Personajes

Personajes


Política

Información del ámbito político


Historia

Relatos y Hechos Reales del pasado


Impuestos

Informaci�n de la situaci�n tributaria


Medios

Lo que pasa en los medios de la comunidad


Literatura

Breves comentarios literarios


Policiales

Información de la actividad Policial



 
             
 
Publicite Aqu�
   
                 
Desarrollado por www.grupodeservicios.com.ar