Inicio   Editorial  Sociedad  Educación  Espacio Público Contacto Javascript DHTML Drop Down Menu Powered by dhtml-menu-builder.com

REVUELO Y ACUSACIONES EN VERDE Y NEGRO


Punta de faca. La interna de la barra de Chicago dejó al descubierto la compleja situación que atraviesa el club de Mataderos, con acusaciones cruzadas que hablan de complicidades y el equipo navegando en el fondo de la tabla

14/3/2020

Tras el episodio de violencia en la tribuna, Chicago atraviesa horas tormentosas: renunció el DT y se habló de connivencia entre la barra y la CD


Domingo 16 de febrero, estadio República de Mataderos. Las imágenes son tan crudas como elocuentes. Tumulto y corridas en la tribuna, un claro se dibuja justo en el centro, allí donde la barra ostenta su sitial de privilegio. De pronto dos hombres empuñando armas blancas comienzan a repartir puntazos y el desbande es aún mayor. Dos facciones se trenzan a facazos y golpes de puño y todo lo demás pasa a un segundo plano: el partido con Temperley, la tarde de sol y hasta los hinchas con chicos pequeños se transforman en testigos en peligro del caos reinante.


El saldo de dos heridos de arma blanca internados en el Santojanni y cuatro barras detenidos, parece ser apenas la punta del ovillo de una historia oscura y compleja. Aquello que a pura violencia y desparpajo se transmitió en directo y acaparó las pantallas de los noticieros durante varios días, no hizo más que dejar al descubierto la dura realidad que atraviesa Nueva Chicago.


“Queremos dar cuenta que nuestra institución trabaja día a día para evitar que estos hechos sucedan, poniéndonos a disposición de los organismos de seguridad, siendo Nueva Chicago la institución que abona los más costosos operativos de todo el fútbol de ascenso”, expresó al día siguiente de los incidentes Germán Kent, presidente del Torito, en un comunicado oficial. Ese fue el único testimonio que emitió el mandamás de Chicago, al que desde diversos sectores se lo acusa de complicidad y connivencia con la barra. “Todos los asistentes al partido pasaron por el sistema Tribuna Segura. Los cacheos los realiza la seguridad privada y no la policía. La mayor parte de los objetos punzantes podrían haber estado adentro del club. Si esto se confirma sería una responsabilidad directa de los directivos”, sostuvo el fiscal General de la Ciudad, Juan Mahiques.


La interna de la barra


Desde hace años, el manejo de la tribuna de Chicago se lo disputan tres facciones: el grupo de Los Perales, que representa al complejo habitacional lindero al estadio, la facción de Las Antenas, que reúne a los que paran en Juan Manuel de Rosas y Crovara (Lomas del Mirador) y la que representa a Ciudad Oculta. Quienes siguen de cerca esta historia, aseguran que en 2016 se firmó una tregua y la paz llegó al Verdinegro. Pero el año pasado el pacto comenzó a agrietarse. El grupo de Ciudad Oculta, liderado por Alejandro Chana, alias Kili, se quedó con el dominio del paravalancha, y el resto no estuvo de acuerdo. La posibilidad de que algún hecho de violencia sacudiera la tribuna era un secreto a voces. Y lo que estaba latente, finalmente ocurrió. El conflicto del 16 de febrero último estalló por un cortocircuito fuera del estadio: al parecer, el grupo de Las Antenas no habría recibido la cantidad de entradas suficiente y, ya en la popular, los líderes de la banda agredieron a Chana y lo hirieron en un ojo. Pero la riña no quedó ahí. El grupo de Ciudad Oculta intentó recuperar el honor a puro facazo.


El ataque fue liderado por el propio Alejandro Chana junto a su hijo. Según la investigación judicial, a cargo de la fiscal Adriana Bellavigna, los Chana sabrían dónde había facas dentro del estadio y junto a otro ladero del grupo, identificado como Ariel Fortuna, fueron a buscarlas para vengar la afrenta.


Cuatro días después de los hechos, el Tribunal de Disciplina decidió clausurar por tres fechas el estadio de Chicago (desde entonces el equipo hace las veces de local en la cancha de Defensores de Belgrano), le aplicó una multa económica equivalente a 300 entradas generales por cuatro partidos (cerca de 600 mil pesos) y le quitó un punto en la tabla de posiciones. Además, el Ministerio de Justicia y Seguridad le impidió el acceso a los estadios por cuatro años a los cuatro barras que participaron de la trifulca.


Denuncia de connivencia con voz de relator


Es cierto, la campaña del relator Rodolfo de Paoli como DT de Chicago no era buena: desde su arribo en septiembre pasado dirigió al equipo en trece partidos y apenas había cosechado dos triunfos y seis empates. El equipo está último en la tabla de la Primera Nacional y con la soga del descenso enroscándole el cuello. Sin embargo, nada hacía prever su renuncia –que se concretó el 3 de marzo- más aún considerando el fanatismo y la pasión que unen al relator con el club de Mataderos.


Pero su salida no tuvo que ver con aspectos futbolísticos. Los últimos hechos de violencia parecen haber sido el detonante que colmó la paciencia de De Paoli, quien no dudó a la hora de apuntar con munición gruesa a la dirigencia verdinegra -con Germán Kent e Ignacio Sudrot (presidente y vice) a la cabeza- acusándolos de complicidad y connivencia con la barra, a cuyos referentes, según el relator, debían consultar para incorporar jugadores. “Le tuve que pedir permiso a la barra para traer a Alejandro Melo. En ese momento el presidente y el vicepresidente me decían: ‘está todo bien pero los chicos de la barra no quieren’. Me hago cargo de mi parte porque por el sueño de dirigir a mi club acepté absolutamente todo”, se sinceró el ahora ex DT, que fue reemplazado por Omar Labruna.


Y luego agregó “les pido disculpas públicamente a Melo, a Facundo Castillón, a Gonzalo Rehak y a Luis Maldonado, que los traje a esta locura pero no los pude acompañar, me faltan fuerzas y era un acto de irresponsabilidad que siga siendo el entrenador a cualquier precio. Podría haber hecho la fácil, ser cómplice, callarme y seguir especulando hasta ganar algún partido, pero si uno quiere pregonar con el ejemplo, tiene que hacer lo que dice y por eso di un paso al costado”.


Según el ex DT verdinegro “los medios partidarios le pegan a la Comisión Directiva pero como la CD no existe y no sale a hablar, yo ponía la cara y parecía que defendía a los dirigentes, pero yo siempre defendí los intereses del equipo”. De Paoli aseguró además que “me tuve que encargar de ir a buscar a un tipo para que pagara la pretemporada, de traer otro para que le pagara los sueldos a los refuerzos, de llegar el primer día a la pretemporada y salir a comprar pelotas porque habían saqueado la utilería”. Y continuó “no sé por qué son dirigentes, porque un dirigente quiere saber cómo están los jugadores, cómo está el técnico, dónde concentran, dónde se entrenan. Con poner plata no alcanza”. El relator aseguró que se sintió “manoseado” e incluso sostuvo “en All Boys me hubieran tratado mejor”.


También se refirió a la foto que circuló en los medios, en la que se lo ve junto al propio Chana y los actuales directivos. “Esa foto donde estoy con uno de los agresores la publicó Olé con mala intención, fue en un estudio de radio donde me entrevistaron. Al día siguiente en que la publicaron fui al entrenamiento y vino una facción de la barra a decir que por qué declaré que son delincuentes”.


La oposición potencia las acusaciones


En diciembre próximo habrá elecciones en Nueva Chicago, y este episodio no hace más que agitar las turbulentas aguas de la política en el seno del club. Uno de los que alzó la voz fue el varias veces candidato a presidente, Carlos Pampillón, quien el año pasado había hecho público su llamado a la unidad de la oposición, declinando incluso sus propias aspiraciones. “Todos saben las diferencias que siempre he tenido con la barra, pero nunca vi nada igual a lo de hoy”, escribió en su muro de Facebook el mismo día de los incidentes. “Es cierto que después de Pipa Palacios –referente de la hinchada de Chicago en los 80’- las cosas cambiaron y mucho. A mediados de los 90’, con la degradación política y social, se instaló un proceso de mercantilización de las barras, y los que antes pelaban por amor a los colores se vieron superados por los que avizoran un negocio rentable en épocas de crisis y desempleo”, resaltó luego.


Y más adelante enfatizó “Nunca los barras manejaron como hoy a su placer el club y sus decisiones. Nunca atacaron a los socios y a los hinchas en general, pudieron tener sus internas que terminaban en ellos mismos sin involucrar a ajenos. En otras épocas, a los integrantes de la barra se los veía defendiendo a los hinchas, a los pibes, a las mujeres, a los mayores. Pero lo de hoy jamás lo vi. Es increíble e imperdonable”. Y ya en indisimulable clave política, agregó “terminemos con estos doce años de oficialismo que desembocaron en esta locura. Con la sombra de Ferreiro, autor intelectual de esta debacle y de esta bomba, pero que solo haya dos listas, la del oficialismo con todos los que le hacen el juego, y la de la oposición, con todos los que queremos otra cosa para Nueva Chicago y su gente”.


Días más tarde, en diálogo con Cosas de Barrio, agregó “el episodio del 16 de febrero puede repetirse mil veces o nunca más, pero eso no cambiaría la situación de los barras y su relación con la Comisión Directiva. Porque si este hecho de violencia en la tribuna no hubiese ocurrido, nadie se habría enterado de nada, pero la situación institucional, para los que la conocemos, sería exactamente la misma”. En ese sentido no dudó en resaltar que “la barra de Chicago maneja el club junto al presidente, el vice y alguno más. En Chicago no se hace nada sin el permiso de la barra, incluso maneja las inferiores a través de una privatización encubierta, y hasta puso al técnico de futsal como ayudante de De Paoli”.


En ese marco, no resultó extraño escuchar al propio De Paoli mandándole saludos a los referentes de la barra, en medio de su relato del partido del preolímpico de la Selección Argentina con Uruguay. “¿Cómo están Ale, Marianito, el Kily? Están todos allí prendidos a TyC Sport, aguantando los pibes de Chicago”.


Una voz autorizada cercana a Chiqui Tapia


“Si hay dos sectores de la barra en pugna ¿qué deberían hacer los dirigentes? ¿Poner diez facas en una esquina, en otra otras diez, así se matan y ellos desde la platea se fijan cómo van presos por fiadores solidarios? Es absurdo...”, comenzó diciendo Daniel Ferreiro, ex vicepresidente de Chicago y actual vocero de Chiqui Tapia en la AFA, al ser consultado por Cosas de Barrio. “Por otro lado –continuó quien durante la campaña apoyó a la actual Comisión Directiva- los organismos de seguridad le quitaron el cacheo a la Policía, y hoy el encargado de hacerle el cacheo a un barra es un seguridad privada, que es como si fuera la nada misma. Por eso, mi sensación es que todos ocupan un cargo y tratan de cobrar su sueldo pateando el problema para adelante. Hace décadas que venimos hablando de lo mismo, que hacemos las mismas cosas y que tenemos los mismos resultados. Hace falta decisión política para arreglar esto, y todavía no apareció nadie que quiera cambiar en serio”.


- ¿Y qué sería “cambiar en serio”?


- Modificar las leyes e imponer penas más duras a los violentos, porque la Justicia falla con los elementos que tiene. Los clubes pagan cuentas astronómicas por operativos policiales, por cámaras de última generación, para que después nos echen la culpa de una supuesta connivencia como fiadores solidarios en hechos de esta naturaleza. Pero la potestad la debe tener el Estado, en lugar de lavarse las manos. Es fácil hablar de los violentos desde afuera, esos que hablan con desconocimiento deberían ponerse en la piel de un dirigente intentando llevar adelante los destinos de su club. Alguna vez deberían ser responsables los que llevan una faca a una cancha de fútbol, que suelen entrar por una puerta y salir por la otra. Fijate que a Chicago le suspenden la cancha y le sacan un punto y estos tipos ya están en sus casas.


 -¿Existe la connivencia de barras con la Comisión Directiva?


- Decir eso resulta morboso, pero la gente lo lee y vende. Claro que es imposible generalizar. Mientras yo fui dirigente jamás me dejé apretar por la barra. Eso debería responderlo cada dirigente en particular. Hace dos años y medio que estoy alejado de la dirigencia del club, pero lo fui durante seis años y, te reitero, nunca me dejé apretar por nadie. Cuando tuve problemas en la tribuna hice 49 derechos de admisión, nueve denuncias penales y siete contravencionales. Insisto, es una respuesta que debe dar en particular cada dirigente, yo no voy a responder por otro. Desde mediados de 2012 hasta el día que me fui, Chicago no tuvo ningún problema de violencia dentro del estadio. Sólo en 2014 hubo un hecho a 600 metros de la cancha, que era una pelea por un puesto de hamburguesas, que nada tenía que ver con la organización del espectáculo.

Enviar a un amigo
 
 
 
   
 
  loading

 
PESAR EN CHICAGO POR LA TEMPRANA PARTIDA DE GABRIEL COSENZA


14/3/2020

Tras varios meses de una lucha desigual contra un despiadado cáncer de pulmón, el 29 de febrero pasado, a los 45 años, falleció Gabriel Cosenza. Desde entonces, el mundo del fútbol lamenta su partida y lo recuerda como la gran persona que supo ser.


Aunque se inició en las inferiores de Vélez, y transitó por diversos clubes del ascenso (Defensa y Justicia, Brown de Adrogué y Deportivo Morón, entre otros) su nombre es, sin dudas, sinónimo de Nueva Chicago, club en el que debutó como jugador profesional, fue director técnica de reserva y brilló como coordinador general de divisiones inferiores. En los últimos años se había desempeñado como director técnico de Deportivo Cuenca, de Ecuador, club en el que también se había ganado el cariño de los hinchas.


“Mi hermano era un personaje, un tipo divertido, jodón, siempre tenía alguna ocurrencia para hacernos reír”, comienza diciendo Sergio, uno de sus hermanos. “Desde chico le apasionó el fútbol –recuerda-. Empezó jugando en Luján de los Patriotas a los 5 años y los profesores se quedaban maravillados al ver cómo la movía. Le gustaba la pelota más que el dulce de leche. Pero además era calentón, temperamental, ponía la cabeza donde había que poner el pie. Llegó a ser un 5 de aquellos. Era un loco lindo muy comprometido con su laburo. Siempre les pedía a los chicos que estudiaran, que no se quedaran solamente con el fútbol”.


La vida de Gabriel transcurrió allí donde Liniers se confunde con Mataderos. Durante sus primeros años vivió con su familia en el pasaje Finlandia, donde papá Oscar tenía la herrería, y más tarde se mudaron a Patrón y Molina.


Vaya un sentido abrazo para toda su familia: su esposa María Laura, sus tres hijas (las mellizas Lola y Mía, de 13 años, y Alma de 9), sus padres Mabel y Oscar, y sus hermanos Gustavo, Sergio y Ariel. Gabriel fue un verdadero ejemplo para muchos futbolistas jóvenes, a quienes les inculcó enseñanzas y valores. Ojalá su legado sea retomado por otros formadores, para que su ejemplo no caiga en saco roto.

Enviar a un amigo
 
 
 
   
 
  loading


 
 
   
Publicite Aqu�
Publicite Aqu�
Publicite Aqu�
Publicite Aqu�

Encuesta

Resultado de las encuestas propuestas por el diario


Cultura

Agenda de espectáculos y eventos


Espectáculos

Información de Eventos


Deportes

Toda la información de los deportes que nos apasionan


Breves Comunales

Toda la Información de la comuna


Entretenimiento

Area de distracción y recreamiento


Correo

Cartas Enviadas a Cosas de Barrio


Salud

Salud


Personajes

Personajes


Tránsito

Información de los hechos viales de la comunidad


Política

Información del ámbito político


Historia

Relatos y Hechos Reales del pasado


Policiales

Información de la actividad Policial


Espacios Verdes

Información del Area verde de nuestro barrio


Medio Ambiente

Informacion sobre Este tema de inter�s general


Comercio

Información de la actividad socioeconómica



 
             
 
Publicite Aqu�
   
                 
Desarrollado por www.grupodeservicios.com.ar