CANCIÓN PARA MI MUERTE

Pesar por la pérdida de Marcelo Barrio, el guitarrista de Alucinado.

 

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Amigos, familiares, vecinos y allegados, todos intentan encontrarle una explicación al repentino deceso de Marcelo Barrio, el carismá- tico músico formado entre Liniers y Mataderos, que hasta hace unos días se lucía con su guitarra en la banda Alucinado. Lo cierto es que, sin previo aviso, el viernes 16 de enero pasa- do –veinte días después del show póstumo que reu- nió a la banda en el esce- nario del Parque Avellane- da- el enorme corazón de Marcelo dijo basta y su partida significó un golpe muy duro para todos. Su simpatía, su carácter ame- no y la bondad que lo ca- racterizaban se manten- drán por siempre en el recuerdo.
Capricorniano, Marcelo ha- bía nacido el 4 de enero de 1973, y recién estaba acli- matándose a sus flaman- tes 36 años. Su vida trans- currió un tiempo en la pro- vincia de Misiones (Puerto Iguazú), pero desde muy chico ya estaba instalado con su familia en el barrio, en la difusa geografía emi- liocastrista que confunde a Liniers y Mataderos. Sus años de escuela los dis- frutó en Luján de los Pa- triotas, donde cosechó un sinfín de amigos.
Era una persona muy que- rida por todos y el buen carácter era su marca re- gistrada. Su carrera como músico también tiene his- toria. Se formó en el Sindi- cato Argentino de Músicos (S.A. de M.) y desde enton- ces supo sumarle carisma a su notable facilidad artís- tica. Varios escenarios lo vieron pasar con su guita- rra, el infaltable puchito en la boca y la abultada mele- na rubia que iba y venía.
A los 20 años formó su primer grupo: “Ciencia y Sudor Band”, después lla- mado “La Ciencia”; más tarde pasó por Filadelfia, hasta que finalmente, allá por el 95’, aterrizó en “Los Pingüinos”. Allí disfrutó del rock y el blues junto a gran parte de sus amigos, con quienes diez años más tarde y algunos cambios mediante, formó “Alucina- do”, la exitosa banda local con la que compartió los momentos más importan- tes de su carrera. Allí se encargó de las guitarras eléctricas y acústicas, y además complementaba con su voz en los coros. “Siempre tuvo el ánimo emprendedor, de luchar por su grupo, de poner todo para mejorar y darse a conocer ante la multitud, sea en boliches de barrio, en festivales o en grandes escenarios”, recuerda su amigo Juan Mingone, can- tante de Alucinado.
Junto a sus amigos tuvo la suerte de tocar en La Tras- tienda, en donde la banda ganó la posibilidad de per- tenecer a la grilla del Pepsi Music 2007 y también dar- se a conocer en la tele, cuando se presentaron en el Canal de la Música para promocionarse. Aunque haciendo gala de su bajo perfil, él siempre estaba. Hasta disfrutó la salida de su último disco, titulado “Desde abajo”, que contó con una notable repercu- sión de la crítica y el públi- co, y que hoy sigue sonan- do en las radios porteñas.
Juan Mingone fue su ami- go inseparable, con él compartió su amor por la música y estuvieron juntos en cada una de las bandas por las que pasaron. Pero también estudiaron juntos, compartieron vacaciones, ensayos, zapadas, labu- ros, giras, familia y noches enteras. “Estuvimos en las buenas y en las malas”, desliza Juan.
Lolo Cordero, la otra guita- rra de Alucinado, también fue su amigo de toda la vi- da. “Sus músicos mas ad- mirados eran B.B. King, Eric Clapton y, obviamente, Pappo. Él escuchaba bási- camente blues, siempre fue un blusero de alma, aunque en esta última épo- ca pedía mucha música nacional para escuchar en su auto”, cuenta y subraya “lo tenemos que recordar como un gran tipo, creo que ese es el mejor home- naje que le podemos hacer”.
Hoy su familia compuesta por su mamá Kuky, sus hermanos Pablo y Claudia, y su sobrino Lucas, como tantos otros, unen sus energías para afrontar la triste realidad que implica la partida de Marcelo, el “tipazo”, el emprendedor, el halagador y el laburante. Claro que aunque su pre- sencia física haya dejado este mundo, finalmente lle- gó a ser lo que era en vida: una verdadera estrella, sólo que hoy brilla desde lo alto.

Julieta Gómez

 

 
 

¡Hasta siempre Marce!. Toda la impronta blusera de Marcelo Barrio, que permanecerá intacta en el recuerdo de todos los que ya han comenzado a extrañarlo.


SIERRA LIMA Y PAMPA YAKUZA

Tras la buena repercusión obtenida en los últimos meses del año pasado, la flamante banda linierense “Sierra Lima” arranca el 2009 con todo. El viernes 27 de marzo a las 22.30 se estará presentando en Cátulo Castillo (Scalabrini Ortíz 1685, Palermo, entrada diez pesos) con la presencia de Juanma Aralda –también made in Liniers- como músico invitado. De allí en más, ya tienen confirmadas diversas fechas en las que se presentarán en la Ciudad y el conurbano. “Hacemos rock mezclado con algo de blues y funky. Somos cuatro: dos guitarras, bajo y batería y cantamos todos”, anticipa Pablo “Tito” Rado, el bajista. Para comunicarse con la banda, el mail es sierralimarock@hotmail.com; la otra opción es agregarse al grupo en Facebook.
Por su parte, los también linierenses de Pampa Yakuza, estarán grabando su primer CD-DVD en vivo, el viernes 13 de marzo a las 20 en El Teatro (Federico Lacroze y Alvarez Thomas) del barrio porteño de Colegiales. Pampa Yakuza se formó en Liniers en 1997, y ya cuenta con tres discos editados y varias compilaciones. Ahora estará grabando su cuarto material –“Cuidando el empate”, el primero en vivo- y filmará un DVD con lo mejor de su repertorio. Desde hace más de una década, vienen fusionando con singular éxito el reggae con otros ritmos como el samba, el candombe, el rock y la chacarera, y una vez más, demuestran y sostienen su esfuerzo, asegurándose un lugar muy importante en la movida del rock independiente nacional.

 
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