AQUELLOS PERSONAJES DE LINIERS

Algunas historias reales que hoy conforman el folklore del barrio.

 

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Por Carlos María Caron (*)

  • Alcoholemias eran las de antes

Fangio (al que así bautizamos porque era chueco, pero en realidad se llamaba Mario Poggi y vivía en Timoteo Gordillo al 600), era un verdadero personaje de Liniers. Cuando pasaba raudamente algún colectivo, se hacía el borracho y pasaba delante de él. Su envidiable  agilidad le daba tiempo para pasar –cuando el colectivero y los pasajeros suponían que lo había agarrado– y pegarle una gran trompada en la chapa del costado, para luego caer, supuestamente, muerto. Entonces el colectivo frenaba y –al ver el pobre borracho muerto después de escuchar el tremendo golpe que había dado su cuerpo contra el vehículo– la gente y el colectivero se agarraban la cabeza. Claro que en el peor momento, el supuesto borracho se levantaba, se acicalaba sus ropas y seguía su sinuoso caminar, ante el asombro de todos.

  • Un insulto con nivel

El padre de Fangio, que había tenido como diez hijos sin consultar a la cigüeña, todas las tardes se paseaba muy emperifollado con su traje, sus gafas y su sombrero. Al pasar frente a nosotros se detenía y nos decía con repudio “¡maximalistas!”. Así el viejo Poggi –como le decíamos entonces– se sacaba la bronca contra un movimiento y una palabra que había nacido el 1910 en Europa, que él no había alcanzado a conocer, pero que no le inspiraba mucha simpatía.

  • La locura hecha herejía

No siempre el Hortelano –ya un clásico de esta sección- estaba de buen humor. Había días en que estaba “atravesado” y entonces le pegaba tremendas palizas a su madre, una pobre viejita correntina que ningún mal le hacía. Eso le reclamábamos nosotros y le decíamos que cómo podía ser que un hombre culto, un escritor, le pegara a su madre tan despiadadamente. Entonces el Hortelano nos respondía naturalmente: “La madre es el ser que más lo quiere a uno, y entonces es incapaz de hacernos daño, ni siquiera para responder los golpes. ¿Qué quieren? ¿Qué le pegue a un boxeador y que me rompa la jeta? ¿Qué le pegue a un grandote? Así estoy seguro; le pego a mi madre que no me puede responder ni odiar porque es el ser que más me quiere en el mundo.

  • Una monedita para Túa

La Túa, seudónimo con el que era conocida la señora Fortuna (que vivía en Gordillo y Tuyutí), era muy creyente; hasta que un día alguien que le conocía ésta y otras características, le tiró un puñado de monedas de poco valor en la planta de ruda macho que tenía en su jardín. La Túa, como percibió que esa era una maldición que debía neutralizar, llevó al otro día las monedas a la Virgen de Pompeya, de la cual era muy creyente. Pero al día siguiente un grupo de malditas monedas aparecieron  al pie de la ruda macho y otra vez la Túa fue a llevar las monedas a la Virgencita de Pompeya. Y así día tras día: de noche   arrojaban monedas en la ruda macho y al día siguiente, ya agotada, la Túa iba hasta Pompeya. Así la tuvieron –viajando a Pompeya todos los días durante un año- hasta que la pobre se mudó, aunque le gustaba el barrio, pero ya fatigada por sus viajes diarios a Pompeya.

(*) Caron es escritor y periodista, autor de numerosos libros de poemas y relatos, entre ellos “Argentinos, el mundo nos queda chico”, “¡Los Argentinos atacan de nuevo!” y “El caballero y su sombra” –estos dos últimos próximos a editarse- que incluye estas anécdotas.


 

Escudo del barrio de Liniers: Comprende la Iglesia de San Cayetano, la vida industrial y comercial del barrio, el Hospital Santojanni, el Club Velez Sársfield, y el recuerdo de la pulpería La Blanqueada.


90 años al servicio de los vecinos de Liniers.

Cultura y Renovación: una institución decana que continúa abriéndole sus puertas al barrio

Con 90 años de intachable y señera trayectoria comunitaria, la Asociación Civil Cultura y Renovación es una de las entidades más antiguas de Liniers. Desde su fundación en 1918, se ha dedicado a fomentar el arte y la cultura, a través del dictado de cursos y talleres, y la organización de charlas y encuentros culturales, sociales y artísticos, abiertos a la participación de socios y vecinos.
Durante años se presentó además como una de las pocas bibliotecas de la zona, hasta que la burocracia y la inestabilidad política del país impidió que le siguiera llegando la ayuda oficial para las bibliotecas públicas, lo que significó su cierre definitivo. También funcionó en su sede de Timoteo Gordillo 1116 el Jardín de Infantes y Guardería “Caperucita Roja” por el que pasaron muchísimos niños que hoy son padres o abuelos, y que actualmente participan de las distintas actividades que ofrece la institución, que preside Gabriel Tassi.
Además, en la entidad funciona actualmente el centro para la Tercera Edad “Las Margaritas”, que se reúne los jueves de 17 a 19 horas. Allí los asistentes realizan reuniones, bailes, fiestas y excursiones, abonando una simbólica cuota mensual de 3 pesos.
Claro que, como todos los años, en su amplio salón de actividades –que ha sido testigo de numerosos cumpleaños, casamientos y reuniones- se desplegarán a partir de este mes de marzo una variada, renovada y atractiva oferta de cursos, que van desde la escuela de circo hasta los tradicionales coro y aerogym (ver “Había una vez...”). “La tarea social que venimos realizando mantiene a esta institución como un ícono donde los vecinos siempre encuentran una mano tendida y el compromiso de sentirse parte de las problemáticas y las necesidades del barrio y su gente”, subraya Tassi.


HABÍA UNA VEZ UN CIRCO

El lunes 2 de marzo, Cultura y Renovación pondrá en marcha su ciclo de cursos 2009, que incluye diversas y divertidas propuestas, que se suman a sus cursos tradicionales. La novedad más saliente es la llegada de la Escuela de Circo, integrada por talleres de clown, Circo integral, Acrobacia aérea en tela, Acrobacia combinada y malabares. También se han incorporado este año talleres de Teatro, Maquillaje caracterización, Escenografía, Salsa y Tango.
Además, tras el éxito obtenido en años anteriores, continúan los cursos de Aerogym, Yoga, Danza Árabe, Arte del Samurai, Defensa Personal y Coro.
Para participar de estos talleres, los asistentes deberán abonar una módica cuota social de 8 pesos, más el costo de cada curso. “La gente que quiera ver si le interesa alguna propuesta, puede probar con una clase gratuita”, explica Tassi, quien además adelanta que en los próximos meses se van a sumar nuevos cursos. Para obtener más información, los interesados podrán acercase a la sede de la entidad (Timoteo Gordillo 1116), comunicarse telefónicamente al 6379-3418 o dirigirse vía mail a cyr@culturayrenovacion.com.ar. El sitio web es  www.culturayrenovacion.com.ar.


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